Previo a la reunión de la Junta Correccional de Supervisión de Cárceles, manifestantes se reunieron este viernes en Manhattan para exigir la liberación de miles de internos, al tiempo que criticaron la labor que la Administración Municipal está haciendo con el penal.

Una vez más, y como ha venido ocurriendo en los últimos meses, exreclusos, familiares de detenidos y líderes comunitarios se reunieron este viernes en una manifestación en Foley Square, en Manhattan, para arreciar con su llamado a que se ponga en marcha un plan para excarcelar a miles de internos de las cárceles de la Gran Manzana.

Portando pancartas en las que aseguraban que la Administración Municipal y el Comisionado de Correccionales, Louis Molina, no están conteniendo la crisis de violencia y violación de derechos humanos de los reclusos neoyorquinos, los manifestantes pidieron que se ponga freno al llamado penal de la muerte, aprovechando que este viernes se reunió la Junta Correccional de Supervisión de Cárceles.

Durante su jornada de protesta, miembros de organizaciones defensoras de los reclusos pidieron al organismo de prisiones que se adopten medidas de tajo para evitar que ocurran más muertes en Rikers, como las ocho que han sido reportadas este 2023.

Las cárceles de Nueva York continúan torturando y matando gente. Estamos aquí, antes de la reunión de supervisión de cárceles de la Junta Correccional para exigir que todos los funcionarios actúen ahora para liberar a las personas, dejar de enviarlas a estas cárceles mortales y proteger los derechos humanos de todos los neoyorquinos”, aseguró la Coalición NYC Jails Action(JAC).

El grupo de defensa insistió a la Junta Correccional que exija la excarcelación inmediata de los internos, en especial de madres cabeza de hogar, jóvenes y adultos mayores.

Edwin Santana, organizador de Freedom Agenda, se sumó al llamado a que se libere a los prisiones de Rikers, pero recalcó que la única solución para poner fin a la crisis del penal es clausurarlo.

Hay que cerrar Rikers, no hay otra opción. El problema de Rikers solamente se puede resolver cerrándola”, dijo el activista, quien hace varios a;nos estuvo privado de su libertad y asegura haber vivido en carne propia los abusos que reinan en el penal. “Hemos sido claros una y otra vez y vamos a repetirlo nuevamente, la meta es cerrar la cárcel. Todos sabemos que Rikers es un desastre, todo mundo lo sabe y hay que cerrarla especialmente cuando el trabajo que están haciendo el Alcalde y el Comisionado Molina es muy malo. La violencia sigue allí, es un mal grave y hay que acabarlo”.

Los manifestantes pidieron no solamente al Alcalde Adams acciones, sino también elevaron el llamado a la Gobernadora Hochul, legisladores estatales y locales, jueces, fiscales de distrito para hacerle frente a la crisis humanitaria que denunciaron impera en Rikers y también poner fin al régimen de aislamiento.

Rikers equivale a muerte. En este año se han perdido ocho vidas. Hay un comité de muertes de la Junta Correccional que aún tiene que elaborar un informe sobre las muertes en curso. Están fallando en su liderazgo. El alcalde sigue fallando, mientras la gente muere. Los funcionarios que tienen poder y acceso para detener esta crisis tienen las manos manchadas de sangre”, aseguró Victoria Phillips, de Visionary V y Jails Action Coalition. “Necesitamos la descarcelación”.

Salomón Acevedo, vocero de la Defensoría del Pueblo, advirtió que las cárceles no brindan ni siquiera los estándares mínimos más básicos.

“2,500 personas han estado en Rikers durante más de seis meses. La gente no está recibiendo un juicio justo y rápido. Aproximadamente el 53% de las personas en Rikers tienen una designación de salud mental documentada y cinco personas han muerto desde la última reunión de la Junta Correccional”, dijo el funcionario.

Por  Edwin Martínez

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