Asamblea Estatal podría iniciar sesiones extraordinarias para abordar el torbellino cada vez más confuso de la crisis migratoria. Activistas comunitarios creen que ciertos mensajes enviados desde Nueva York, podrían seguir “alimentando” el tráfico humano.

La descomunal presión financiera que sigue generando a la Gran Manzana el arribo de más de 110,000 inmigrantes, desde la primavera de 2022, está obligando a líderes electos de Nueva York a idear algunas políticas que, en teoría, evitarían que el presupuesto de la Ciudad siga siendo drenado por esta crisis. 

Y en esta dirección, surgen presiones cada vez más amplificadas, hacia el gobierno federal, para que agilice la aprobación de la autorización de los permisos de trabajo, para los recién llegados que apliquen.

En este panorama complejo, ahora se baraja una propuesta legislativa estatal, que pone sobre la mesa, una nueva carta:  Crear permisos de trabajo estatales de emergencia, específicamente para los solicitantes de asilo.

La propuesta legislativa ‘NEXT-WP’ dada a conocer esta semana por la asambleísta Catalina Cruz y el senador Luis Sepúlveda, abriría el camino para que los solicitantes de asilo, puedan obtener autorizaciones laborales, que le permitan integrarse más rápidamente a la economía local. Y dejar de depender de los programas sociales y los refugios.

“Si bien el gobierno federal estipula un período de espera de seis meses, para la autorización de trabajo, en la práctica hemos visto tiempos de espera mucho más largos. Mientras, muchos de estos recién llegados y sus familias deben afrontar el desalojo de sus refugios. Nosotros estamos respondiendo al carácter emergente de esta situación”, explicó a El Diario, la asambleísta de origen colombiano Catalina Cruz.

La puesta en marcha de esta idea legislativa, al fragor de esta emergencia, dependería de la convocatoria de sesiones extraordinarias en la Legislatura Estatal en las próximas semanas, tal como incluso lo ha solicitado la minoría republicana.

Asimismo, la gobernadora Kathy Hochul ha asomado que no se descarta la posibilidad de activar el trabajo legislativo antes de enero.

Hasta ahora, solo está claro en los primeros bocetos de la legislación, que solo serían beneficiarios de este “permiso de trabajo de emergencia”, los inmigrantes que hayan formalmente solicitado un asilo y estén atrapados en los largos tiempos de espera, que implica este trámite ante el gobierno federal.

Tiempos difíciles

Asimismo, el senador Sepúlveda expresó en un comunicado que estaba orgulloso de patrocinar la Ley NEXT-WP, junto con la asambleísta Catalina Cruz, en “estos tiempos difíciles”.

 “El Estado de Nueva York necesita predicar con el ejemplo. Los prolongados tiempos de espera para obtener autorizaciones de trabajo, han dejado a nuestros recién llegados en una posición vulnerable, dependiendo de recursos limitados y enfrentando posibles desalojos. Nosotros tenemos la responsabilidad moral y económica de actuar”, apuntó Sepúlveda.

Los legisladores locales de la ciudad de Nueva York, el alcalde Eric Adams y la gobernadora Kathy Hochul, han coincidido desde hace varios meses, que el gobierno federal debe poner el acelerador a la emisión de las tarjetas, que permitan a los recién llegados, trabajar legalmente y lograr rápidamente su independencia.

El criterio de los legisladores es que al otorgar permisos de trabajo estatales de emergencia, no sólo aliviaría la carga sobre los recursos del estado, sino también liberaría el potencial de miles de personas “deseosas” de contribuir a la fuerza laboral, abordando la escasez de mano de obra en varios sectores. 

En este caso, si se llega a un acuerdo legislativo, el Departamento de Labor reglamentaría en detalle quiénes, cómo y cuándo podrían recibir este beneficio.

“Este programa temporal de emergencia intervendrá para llenar el vacío dejado por la inacción federal. Esta legislación no se trata sólo de permisos, es una declaración audaz de la capacidad de respuesta de Nueva York”, subrayó la asambleísta Cruz.

Hay algunos antecedentes en el país de este tipo de anteproyectos.

Un grupo bipartidista de legisladores estatales de California, presentó sin éxito, hace un par de años, una propuesta de ley que conduciría a la creación de un programa de permisos de trabajo en ese estado, dirigido específicamente para trabajadores agrícolas y empleados de servicios, sin residencia legal en el país.

En el escenario se han asomado otras ideas, ante la agudeza de esta crisis: La asambleísta Jenifer Rajkumar está presentando una legislación que impediría que los gobiernos de los condados, prohíban la entrada de solicitantes de asilo en sus comunidades.

Además, se propone una medida para crear un coordinador estatal para la crisis migratoria. Esta posición sería designada conjuntamente por Adams y Hochul.

Nadie sabe…

Ante los desafíos de proporcionar algún alivio legal a los recién llegados, para que puedan trabajar legalmente, surgen varias preguntas en Nueva York, que no parecen tener respuesta: ¿Cuántos de los inmigrantes que están bajo el cuidado del gobierno municipal, viviendo en refugios, aplican realmente para un permiso de trabajo? ¿Existe alguna aproximación de quiénes ya han enviado formalmente la solicitud de asilo? La respuesta en varias consultas adelantadas por El Diario, a fuentes municipales, es un rotundo: ¡No!

De acuerdo con un reporte publicado por The New York Times (TNYT), las personas que ingresan a Estados Unidos suelen decirle a las autoridades adónde pretenden ir, después de salir de la frontera. 

Funcionarios federales citados por TNYT dijeron que no sabían exactamente “cuántos de los 110,000 inmigrantes que llegaron a la ciudad de Nueva York, desde el año pasado, eran actualmente elegibles para permisos de trabajo”.

Algunos podrían haber entrado a Estados Unidos legalmente, a través de un programa que les permite permanecer en el país, hasta dos años, si huyen de Cuba, Haití, Nicaragua o Venezuela. 

Otros podrían haber utilizado una nueva aplicación de Aduanas y Protección Fronteriza para concertar citas en la frontera.

Pero como explica el rotativo neoyorquino, otros que llegaron a la ciudad de Nueva York pueden ser lo que las autoridades fronterizas llaman “fugas”, es decir, personas que eludieron a las autoridades en la frontera y lograron llegar sin ser detenidas. Esas personas no serían elegibles para permisos de trabajo, porque ingresaron ilegalmente a los Estados Unidos.

El umbral de los 150 días

Como explican funcionarios federales, los inmigrantes que llegaron ilegalmente a Estados Unidos y desde entonces comenzaron el proceso para solicitar asilo, deben esperar 150 días, antes de solicitar un permiso de trabajo. 

Las personas que están cerca del umbral de esos 150 días, se encuentran actualmente entre los destinatarios de mensajes de texto y códigos QR. Se confirma que funcionarios federales han enviado “más de un millón de mensajes de texto a inmigrantes de todo el país, que son elegibles para permisos para trabajar en Estados Unidos, pero que aún no los han solicitado”. 

Las autoridades dicen que los mensajes, que se envían en inglés, español, criollo haitiano, ruso y otros idiomas, son una “campaña nacional única en su tipo” realizada por el gobierno federal.

Además, han distribuido folletos con códigos QR para publicarlos en instalaciones residenciales, refugios, clínicas de servicios legales y otros lugares públicos donde se reúnen los recién llegados. Los inmigrantes pueden escanear los códigos con sus teléfonos, para obtener información sobre cómo descargar estos documentos de autorización de trabajo.

Cuidado con los mensajes

En este sentido, Wendell Oviedo, portavoz de la organización América Diversa que brinda apoyo a las comunidades LGBTQIA de Nueva York, estima que las peticiones de autoridades y líderes comunitarios sobre permisos de trabajo y otros beneficios, deben ser difundidas con más claridad y cimentado en la realidad del “obsoleto sistema migratorio de país”.

De esta manera, a juicio de Oviedo, solo se alimenta la narrativa de los traficantes humanos, las mafias de coyotes y los estafadores.

“El mensaje de bienvenida, sin informar sobre los riesgos, solo alienta más la crisis migratoria. Miles de las personas que están prácticamente atrapadas en el sistema de refugios, llegaron atraídos por espejismos, que con solo pisar Nueva York, tienes derecho a vivienda estable y miles de oportunidades de trabajo. Circulan videos de mafias que promueven traer en paquetes turísticos a inmigrantes bajo esa promesa. Y personas hundidas en terribles crisis sociales de sus países de origen, caen fácilmente en esta trampa“, ponderó el activista.

Para Oviedo puede ser “muy peligroso” que ahora se ponga en el imaginario colectivo que “Nueva York ahora dan más fáciles los papeles”.

“Centenares ya han estado aquí por más de un año y no han podido solicitar formalmente el asilo. Otros llevan meses esperando el permiso de trabajo. Otros no tienen la menor idea de cómo van ajustar su estatus. De estos tres grupos, no se sabe cuál es el mayoritario, porque a todos los recién llegados, simplemente se les engloba como solicitantes de asilo. Y no es verdad”, aclaró.

Una encuesta aprueba los permisos “express”:

  • 59% de los encuestados en un estudio de opinión de Sienna College entre el 5 y 8 de septiembre dijeron que apoyarían “facilitar que a los inmigrantes actualmente en Nueva York se les concedan autorizaciones de trabajo independientemente de su estatus migratorio actual”. 
  • 33% no estuvo de acuerdo con esa posibilidad.
  • 67% de los encuestados en la ciudad de Nueva York estuvieron de acuerdo en que “muchas empresas necesitan nuevos inmigrantes para aceptar empleos de nivel inicial para tener éxito”
  • 10,000 inmigrantes en promedio al mes han ingresado a Nueva York en el último año.

Por  Fernando Martínez

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