Por la crisis migratoria proyectada en $12 mil millones de dólares para el año fiscal 2025 cada agencia de la alcaldía de Nueva York debe recortar 15% de sus gastos, empezando con 5% en noviembre. El alcalde Eric Adams culpó al presidente Biden y la gobernadora Hochul, arreciendo la batalla entre demócratas.

Cada agencia de la alcaldía de Nueva York necesitará recortar 15% de sus gastos, empezando con 5% en noviembre cuando la Oficina de Administración y Presupuesto publique su próxima actualización fiscal, informó esta mañana el alcalde Eric Adams en una reunión con comisionados y funcionarios de finanzas.

Las agencias municipales se verán afectadas por otra reducción del 5% en enero, cuando se publique el plan presupuestario preliminar, y una tercera ronda una vez que cuando se haga la actualización del presupuesto de primavera en abril.

Los neoyorquinos están enojados y frustrados, y tienen razón en estarlo. Yo también”.

La medida se produce apenas días después de que Adams declarara que la crisis migratoria “destruiría a la ciudad de Nueva York”, quejándose una vez más de la falta de apoyo del presidente Joe Biden, su compañero del partido Demócrata.

La ciudad de Nueva York ha proyectado que el costo de la crisis migratoria aumentará a $12 mil millones de dólares para el año fiscal 2025.

Adams afirmó que los recortes no incluirán despidos y que las agencias deberían intentar limitar el impacto en los servicios de la ciudad. Sin embargo, el plan de ahorro del alcalde también incluye una congelación de las contrataciones, dijeron personas con conocimiento de la sesión informativa, un componente no mencionado en el anuncio oficial del alcalde.

Adams buscó culpar de las reducciones de gastos a personas muy alejadas del Ayuntamiento, sugiriendo que los recortes podrían revertirse si la ciudad recibiera más ayuda de la también demócrata gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, y los federales.

Se espera que la próxima semana se envíe una carta formal del Director de Presupuesto de NYC, Jacques Jiha, con los detalles de los recortes.

“Estas decisiones difíciles son el resultado directo de la inacción en Washington y Albany”, dijo el alcalde en referencia a las sedes de los gobiernos federal y estatal. “Pero la suerte aún no está echada. Aún podemos evitar estos recortes si Washington y Albany hacen su parte pagando lo que les corresponde”, reiteró.

“La simple verdad es que los neoyorquinos y solicitantes de asilo sentirán estos posibles recortes, y les dolerán”, dijo Adams en un discurso preparado que coincidió con un comunicado de prensa del Ayuntamiento publicado el sábado. “Los neoyorquinos están enojados y frustrados, y tienen razón en estarlo. Yo también.”

“Los recortes, mayores que cualquier otro en la historia reciente, probablemente generen indignación entre los legisladores de la ciudad, la izquierda institucional y los propios comisionados, y parecieron funcionar como una campaña de presión dirigida a Albany y al gobierno federal para ayudar con la afluencia de más de 100,000 personas inmigrantes desde el año pasado (…) El desempeño de las agencias municipales ya se ha visto afectado por las vacantes de personal que llegan a los dos dígitos en algunos departamentos, un problema que sólo podría exacerbarse al eliminar nuevas contrataciones”, comentó Politico.

Adams reiteró el miércoles que la Casa Blanca no había brindado “ningún apoyo” a los miles de solicitantes de asilo que llegan cada mes, mientras la ciudad ya supera los 110,000 inmigrantes desde el año pasado, colapsando los refugios y ahora las escuelas públicas.

La gran mayoría (82%) de los neoyorquinos considera como “grave” la oleada masiva migratoria que ha vivido la ciudad desde 2022 y 58% quiere detenerla, según la última encuesta de Siena College Research Institute (SCRI) realizada el mes pasado. El mismo sondeo ofreció un descenso en la aprobación de los líderes demócratas en los principales cargos: el presidente Biden y la gobernadora Hochul.

Desde la primavera de 2022 la crisis migratoria en NYC ha generado cientos de titulares, por sus múltiples implicaciones. La semana pasada la gobernadora Hochul pidió a Biden agilizar permisos laborales para los miles de recién llegados. En tanto, la oposición republicana pide que la Legislatura estatal evalúe el impacto de la crisis en la seguridad, la calidad de vida y los bolsillos de los contribuyentes, mientras muchas comunidades se han opuesto a que se instalen refugios en sus vecindarios.

En marzo el director del presupuesto municipal de NYC, Jacques Jiha, dijo que Nueva York no recibiría los $4,200 millones de dólares que el alcalde Adams esperaba de la Casa Blanca para enfrentar la crisis presupuestaria por los casi 50 mil inmigrantes que habían llegado a la ciudad hasta entonces en la oleada masiva que no se ha detenido. Sin embargo, añadió que la culpa no era del presidente demócrata que abrió la frontera sur, sino “de los republicanos en el Congreso”.

Una encuesta de fines de enero indicó que la mayoría de los consultados (63%) quería que los miles de solicitantes de asilo que llegaron a la ciudad y coparon los refugios esperasen sus trámites en otras zonas del estado Nueva York. Sólo 31% opinó que había espacio para ellos en NYC.

La espera por el ansiado estatus legal luce larga para muchas personas: los tribunales de inmigración en el estado Nueva York ya tenían un retraso de 180,000 casos antes de que comenzaran a llegar miles de inmigrantes en 2022.

La política de “derecho al refugio” de la ciudad de Nueva York no aplica a las decenas de miles de solicitantes de asilo que han llegadoafirmó el alcalde a fines de enero. También a principios de 2023 Adams viajó a Washington DC y la frontera en El Paso (Texas) endureciendo su postura sobre inmigración, que había sido de “bienvenida” el año pasado. “No hay más espacio… pero las leyes locales nos obligan aquí a proporcionar refugio y seguir avanzando en la dirección correcta”, afirmó entonces. “Esto ha impactado la calidad de vida en Nueva York“.

Además escribió un artículo de opinión en The Washington Post a mediados de enero pidiendo al presidente Biden que cerrara la frontera sur hasta que las solicitudes de asilo de los inmigrantes pudieran procesarse y proponía una estrategia de “descompresión” para aliviar la crisis y asentar a los inmigrantes.

Adams declaró a Nueva York una “ciudad santuario” el año pasado cuando el gobernador de Texas, Greg Abbott, comenzó a alejar a miles de inmigrantes de su estado fronterizo en medio de una batalla política nacional entre demócratas y republicanos. Las “ciudades santuario” están diseñadas para proteger a los inmigrantes indocumentados de lo que los gobiernos locales consideran injustos enjuiciamientos y deportaciones federales.

Por  Andrés Correa

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