Martes – Un versículo para anclar tu corazón «No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.»
Este pasaje no es solo un consuelo, sino un cambio de perspectiva:
1. De la soledad a la compañía divina
El miedo a menudo nace de sentirnos solos. Pero Dios te dice: «No temas, porque yo estoy contigo«. No es una presencia lejana, sino un Dios que camina a tu lado en cada prueba.
2. De la debilidad a la fortaleza sobrenatural
Cuando el desánimo te invade, Dios no te deja con tus propias fuerzas. Él promete: «Yo soy tu Dios que te esfuerzo«. No es un «puedes hacerlo», sino un «yo lo haré contigo».
3. De la incertidumbre a la seguridad eterna
La promesa de «siempre te ayudaré» no depende de tus circunstancias. Es un compromiso inquebrantable basado en Su justicia, no en tus méritos.
🌟 Reflexión: ¿Qué miedo o carga estás llevando hoy? Entrégaselo a Dios. Él no solo te acompaña, sino que te fortalece y te sostiene.
«La fe no es ver el camino completo, sino confiar en Aquel que lo conoce.»