Una vivienda de 3 acres en Warwick, condado de Orange (Nueva York), se convirtió en el escenario de un operativo de rescate masivo que dejó al descubierto un caso de negligencia y maltrato animal que ha conmocionado a la comunidad. Casi 100 animales, entre domésticos y exóticos, fueron incautados en dos intervenciones recientes, después de ser hallados en jaulas sucias y hacinamiento extremo.

Los ejemplares, que incluían pavorreales, tarántulas, reptiles exóticos y un ualabí, fueron trasladados al Animal Nation Farm Sanctuary en South Salem, Westchester, donde un equipo de especialistas trabaja en su recuperación y en la búsqueda de hogares adoptivos o instalaciones especializadas que puedan garantizarles una mejor calidad de vida.

Según el Departamento del Sheriff del condado de Orange, la situación dentro de la vivienda era insalubre y peligrosa. «No se podía caminar por la residencia sin pisar algo indeseable. Era simplemente horrendo», declaró el portavoz Matt King.

Los investigadores encontraron jaulas cubiertas de suciedad, animales desnutridos y espacios improvisados para albergar criaturas que no pertenecían a un entorno doméstico. Entre ellos había pavos reales, dragones barbudos, una tarántula y un ualabí escondido en el baño.

El caso comenzó en agosto, cuando las autoridades rescataron 66 animales del mismo domicilio. Sin embargo, la historia no terminó allí. La semana pasada, con una nueva orden de cateo, se localizaron 18 ejemplares más que permanecían en el interior de la casa.

La propiedad está registrada como una granja, aunque en realidad funciona como una residencia particular. Su dueña, Linda Hickey, de 62 años, había sido en el pasado una rehabilitadora de vida silvestre con licencia, pero dejó expirar sus permisos. «Encontramos especies de vida silvestre dentro de la vivienda, a pesar de que ya no tenía autorización para recibirlas», señaló Suzyn Barron, presidenta de la Warwick Valley Humane Society.

El destino de los animales ahora depende de evaluaciones médicas y logísticas. Aquellos en condiciones más estables podrían ser dados en adopción a familias responsables. Otros, como el ualabí, requerirán espacios especializados o zoológicos que garanticen un ambiente adecuado.

Hickey enfrenta cargos por crueldad y negligencia animal relacionados con la investigación de 2024. En cuanto a las nuevas incautaciones, se espera que en las próximas semanas la fiscalía presente cargos adicionales.

«Es fácil enojarse con la persona responsable, pero también debemos reconocer que se trata de alguien enferma, que convivía con su familia en estas condiciones. Es triste desde todos los ángulos», comentó Patrick Moore, representante de Animal Nation.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *