«Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él; y Él hará». Este versículo no es solo un consejo, es un antídoto contra la ansiedad. Vivimos en una cultura que glorifica el control, pero Dios nos invita a algo radical: dejar de depender de nosotros mismos y descansar en Su soberanía.
1. La ansiedad vs. la confianza
La ansiedad nace cuando:
- Creemos que todo depende de nosotros.
- Pensamos que Dios no escucha o no actúa.
- Nos enfocamos en el «qué pasará» en lugar de en «Quién está con nosotros» (Isaías 41:10).
La confianza, en cambio, nace cuando:
- Reconocemos que Dios es más grande que nuestros problemas (Salmo 121:1-2).
- Recordamos Su fidelidad en el pasado (Salmo 77:11-12).
- Elegimos adorar en lugar de preocuparnos (Filipenses 4:6-7).
2. Tres niveles de encomendar
- Encomendar las circunstancias: Problemas, decisiones, sueños.
- Encomendar las emociones: Miedos, frustraciones, incertidumbres.
- Encomendar el futuro: Planes, metas y hasta los «por si acaso».
3. «Él hará»: ¿Qué significa en la práctica?
- No significa que Dios hará lo que tú quieres, sino lo que necesitas (Romanos 8:28).
- No significa que será fácil, pero sí que valdrá la pena (Santiago 1:2-4).
- No significa que lo verás hoy, pero sí que Él ya está obrando (Juan 5:17).
4. Un ejercicio práctico
Haz una lista de tres cosas que te quitan el sueño y ora así por cada una: «Señor, te encomiendo [situación]. Confío en que Tú obrarás, aunque no vea cómo. Dame paz mientras espero».
Reflexión final:
La confianza no es la ausencia de problemas, sino la certeza de que Dios está en control. ¿Qué necesitas encomendarle hoy? Hazlo ahora y experimenta la libertad de vivir sin el peso de la ansiedad.
Versículo clave para memorizar: «Echad toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros» (1 Pedro 5:7).
Hashtags: #VidaSinAnsiedad #ConfíaEnDios #PazInterior #Salmo37 #FeQueLiberta