La guerra en Sudán alcanzó un nuevo nivel de barbarie con la masacre de más de 460 personas en un hospital de El Fasher, según informó la OMS. El ataque, perpetrado por las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), ocurrió tras la toma violenta de la ciudad, que había resistido 18 meses de asedio.
La OMS denuncia un crimen de guerra
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, expresó su consternación por las muertes de pacientes, acompañantes y personal médico. «Es una tragedia evitable», señaló, mientras la Universidad de Yale confirmó, mediante imágenes satelitales, ejecuciones masivas en hospitales y zonas aledañas.
El Fasher: La última bastión en Darfur
La caída de El Fasher es un golpe estratégico para el ejército regular, que ahora pierde el control de Darfur. Las FAR, lideradas por Mohamed Daglo, han intensificado su ofensiva, pese a las condenas internacionales por su «brutalidad».
Cifras escalofriantes: 2,000 civiles muertos
Mona Nur Al Daem, funcionaria sudanesa, reveló que más de 2,000 civiles murieron durante la invasión. Además, 33,000 personas han huido hacia Tawila, donde la ONU reporta 650,000 desplazados.
Bloqueo humanitario: Una emergencia silenciosa
Los accesos a El Fasher siguen bloqueados, lo que impide la entrada de ayuda y deja a los civiles en completo abandono. La comunidad internacional exige corredores humanitarios, pero la respuesta de las FAR ha sido el silencio.
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