El presidente Donald Trump elevó el tono de su intervención en las elecciones de Honduras al demandar que el Consejo Nacional Electoral (CNE) complete de inmediato el conteo de votos y advirtió que, si se detectan cambios en los resultados, “habrá consecuencias severas”. El mensaje, difundido en sus redes sociales, llegó cuando el escrutinio estaba paralizado en un 57% y los candidatos Nasry Asfura y Salvador Nasralla se encontraban en un empate técnico.
Trump, quien había respaldado a Asfura antes de los comicios, acusó sin pruebas a las autoridades hondureñas de intentar “alterar el resultado”. Su presión se suma a la crisis interna, donde el CNE enfrentó críticas por la lentitud del proceso y fallas en el sistema de transmisión de datos.
La advertencia de Trump no solo ha puesto en evidencia la fragilidad del proceso electoral, sino que también ha convertido a Honduras en un foco de atención global, con posibles implicaciones en su relación con Washington.