El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirmó este domingo que la segunda fase del acuerdo de tregua en Gaza está por comenzar, con un enfoque en el desarme completo de Hamás y la desmilitarización del enclave. Según Netanyahu, esta etapa será «la más difícil», pero esencial para garantizar la seguridad de Israel.
En una rueda de prensa con el canciller alemán, Friedrich Merz, Netanyahu detalló que la primera fase —que incluyó un alto al fuego y la liberación de rehenes— «está por concluir», mientras que la segunda fase se centrará en eliminar la capacidad militar de Hamás, incluyendo la confiscación de armas y la destrucción de su infraestructura. «No habrá paz real si Hamás sigue armado», declaró.
La tercera fase: Desradicalizar Gaza
Netanyahu también mencionó una tercera fase, enfocada en la desradicalización de Gaza, un proceso que comparó con los modelos aplicados en Alemania y Japón después de la Segunda Guerra Mundial. «Se decía que era imposible, pero se logró. Nosotros haremos lo mismo en Gaza», afirmó, aunque muchos expertos cuestionan si un proceso similar podría funcionar en un territorio con décadas de conflicto y radicalización.
El canciller alemán, Friedrich Merz, expresó que Alemania ve el plan con «cautela y esperanza», pero advirtió que «no se deben tomar decisiones precipitadas». Merz también reafirmó el apoyo de Alemania a Israel, aunque insistió en que el país debe «rendir cuentas ante el derecho internacional» por sus acciones en Gaza.
Tensiones y acuerdos entre Israel y Alemania
Las relaciones entre ambos países se habían deteriorado en 2025 debido a la ofensiva israelí en Gaza, que generó más de 70,000 muertos según cifras de la ONU. En respuesta, Alemania había suspendido las exportaciones de armamento a Israel, pero tras el alto al fuego de octubre, decidió reanudarlas.
Netanyahu, por su parte, restó importancia a la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI), afirmando que las acusaciones en su contra son «ridículas». «La CPI tiene muchas correcciones que hacer», declaró, sin mostrar preocupación por las posibles consecuencias legales.
¿Qué sigue para Gaza y Hamás?
Con la segunda fase a punto de comenzar, el enfoque estará en el desarme de Hamás y la desmilitarización de Gaza, un proceso que Israel considera vital para su seguridad. Sin embargo, la tercera fase —la desradicalización— plantea desafíos aún mayores, especialmente en un territorio con una historia de resistencia y conflicto.
Mientras la comunidad internacional observa con escepticismo y esperanza, la pregunta clave sigue siendo: ¿Podrá Israel lograr una paz duradera en Gaza sin generar más violencia? Y, sobre todo, ¿qué pasará con los civiles palestinos en medio de este proceso de transformación forzada?