El presidente Luis Abinader hizo algo que pocos mandatarios se atreven a hacer: dejar temporalmente el despacho presidencial para ponerse frente a un grupo de estudiantes y enseñarles, no desde la teoría, sino desde la práctica, qué significa ser un ciudadano ético. En una clase de Moral y Cívica impartida en el Liceo Germán Martínez, Abinader no solo habló de valores, sino que demostró con su presencia que la educación en ética es una prioridad nacional. El mensaje fue claro: si el país quiere avanzar, debe hacerlo sobre cimientos sólidos, donde el respeto, la honestidad y la responsabilidad sean tan importantes como el conocimiento académico.
Lo más revelador de la clase no fue lo que dijo el presidente, sino cómo lo dijo. En lugar de un discurso formal, Abinader optó por un diálogo interactivo, donde los estudiantes plantearon sus inquietudes y propusieron soluciones a problemas que enfrentan a diario, como la falta de orden en los espacios públicos o la necesidad de mayor seguridad en sus comunidades. El mandatario escuchó con atención, validó sus ideas y les recordó que la ciudadanía no es un concepto abstracto, sino una práctica cotidiana. «La ética se demuestra en las pequeñas acciones: respetar una fila, cuidar un parque, decir la verdad aunque cueste», les explicó, dejando en claro que los valores no son solo para los libros, sino para la vida real.
Esta iniciativa no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia más amplia para recuperar la formación en valores en el sistema educativo dominicano. La asignatura de Moral y Cívica, que había sido relegada en años anteriores, ahora regresa con un enfoque renovado: no se trata solo de memorizar normas, sino de entender su importancia y aplicarlas. El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, destacó que esta materia será impartida en todos los niveles, desde la primaria hasta el bachillerato, con materiales didácticos diseñados para fomentar la reflexión crítica y la participación activa de los estudiantes.
Para asegurar que el impacto sea duradero, el Gobierno ha planificado una serie de acciones complementarias. Entre ellas, destaca la creación de acuerdos de convivencia escolar, donde los estudiantes se comprometerán a respetar a sus compañeros, rechazar la violencia y promover un ambiente de tolerancia. Estos acuerdos serán presentados en el Palacio Nacional, como un gesto simbólico de que la educación en valores es un compromiso de toda la sociedad. Abinader concluyó su participación con una promesa: «Volveremos a encontrarnos pronto, porque esto no es el final, sino el inicio de un trabajo conjunto por una República Dominicana más ética y solidaria».