República Dominicana cerró 2025 con un récord histórico en su sector aéreo: 19,676,193 pasajeros transportados a través de sus aeropuertos, según datos del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC). Este hito, logrado gracias a 217,620 operaciones aéreas, consolida al país como el destino turístico más visitado del Caribe y uno de los más dinámicos de América Latina. El director del IDAC, Igor Rodríguez Durán, destacó que este crecimiento refleja no solo la recuperación del sector tras la pandemia, sino también la capacidad de República Dominicana para atraer turistas de alto valor.
El mes de diciembre fue clave, con 1,961,600 pasajeros, lo que lo convirtió en el período de mayor afluencia del año. Los aeropuertos de Punta Cana, Santo Domingo–Las Américas y Santiago concentraron la mayor parte del tráfico, mientras que las rutas desde Nueva York, Miami y Panamá fueron las más demandadas. Según la Junta de Aviación Civil (JAC), Estados Unidos fue el principal mercado emisor, con más de 9 millones de pasajeros, seguido por Canadá, Panamá y Colombia. Este flujo de visitantes no solo impulsó la economía local, sino que también generó divisas críticas para el país.
Las aerolíneas que lideraron el transporte de pasajeros fueron JetBlue, American Airlines y Delta, lo que demuestra la confianza de las compañías en el mercado dominicano. Además, el IDAC reportó un aumento de 3,125 vuelos en comparación con 2024, alcanzando un total de 188,618 operaciones con 77 países. Este crecimiento no solo refuerza la posición de República Dominicana como un hub aéreo regional, sino que también abre nuevas oportunidades para el turismo y la inversión.
El éxito del sector aéreo en 2025 es el resultado de una estrategia integral que combina infraestructura moderna, promoción turística agresiva y alianzas con aerolíneas internacionales. Con estos resultados, República Dominicana no solo consolida su liderazgo en el Caribe, sino que también se posiciona como un destino global, listo para seguir creciendo en los próximos años. Este logro es un claro ejemplo de cómo el turismo puede ser un motor de desarrollo económico y social.