El presidente de Rusia, Vladímir Putin, declaró este jueves que la situación en la arena internacional se degrada cada vez más, un fenómeno que, según él, nadie puede negar. Durante la ceremonia de presentación de credenciales a embajadores extranjeros, Putin enfatizó que «la paz no llega por sí sola, hay que construirla», un mensaje que subrayó la necesidad de esfuerzo, responsabilidad y decisiones conscientes para evitar un mayor deterioro de las relaciones globales. «La relevancia de esto es evidente, especialmente ahora, cuando la situación en la arena internacional se degrada cada vez más», afirmó, señalando que este escenario requiere una acción colectiva y urgente.
Putin advirtió que, mientras los conflictos existentes se agudizan, surgen nuevos focos de tensión que amenazan la estabilidad global. Criticó que, en lugar de buscar soluciones diplomáticas y consensos, muchos actores internacionales optan por acciones unilaterales y peligrosas, que solo profundizan las divisiones. «La diplomacia y la búsqueda de soluciones de compromiso se sustituyen cada vez más por monólogos de quienes, por derecho de fuerza, consideran admisible imponer su voluntad», denunció, señalando que este comportamiento socava el diálogo y el respeto mutuo entre las naciones.
El mandatario ruso también destacó que decenas de países en el mundo sufren por la falta de respeto a sus derechos soberanos, el caos y la anarquía, sin tener los recursos para defenderse. En este contexto, propuso una salida razonable: exigir el cumplimiento del derecho internacional por parte de todos los actores y avanzar hacia un nuevo orden mundial multipolar, donde cada país tenga el derecho a determinar su propio destino sin interferencias externas. «Todos los Estados deben tener derecho a su propio modelo de crecimiento, conservando su cultura y tradiciones», afirmó, reafirmando el compromiso de Rusia con un mundo más justo y equilibrado.
Putin reiteró que Rusia está comprometida con los ideales de un mundo multipolar y que continuará una política exterior equilibrada y constructiva, basada en el respeto mutuo y la cooperación con todos los socios interesados. «Estamos decididos a mantener relaciones verdaderamente abiertas y mutuamente beneficiosas», declaró, subrayando la importancia de enfrentar juntos los desafíos globales en los ámbitos político, económico y humanitario. Este llamado refleja la visión de Rusia de un mundo donde la soberanía y la diversidad cultural sean respetadas y protegidas.