📖 Salmo 46:10 «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones, enaltecido seré en la tierra.»

🌿 Mensaje para Francisco Núñez: Francisco, en un mundo lleno de prisas y preocupaciones, el Salmo 46:10 nos ofrece una promesa poderosa: «Estad quietos». Este no es un llamado a la pasividad, sino a una confianza activa en el Dios que tiene el control de todo, incluso en medio de los desafíos económicos, sociales y personales que enfrentamos en República Dominicana.

1. La Quietud como Acto de Fe

  • «Estad quietos» es un recordatorio de que Dios es soberano sobre tu vida, tu familia y tu país. No se trata de no hacer nada, sino de confiar en que Él está obrando, incluso cuando no vemos los resultados.
  • En un país donde enfrentamos desafíos económicos y sociales, este versículo nos recuerda que Dios no ha perdido el control. Él sigue siendo fiel.

2. Dios es Exaltado Entre las Naciones

  • Cuando el salmo dice que Dios será exaltado entre las naciones, nos recuerda que su poder trasciende nuestras circunstancias. Él reina sobre:
    • Los conflictos y las tensiones sociales que vivimos.
    • Las crisis económicas que afectan a nuestras familias.
    • Las incertidumbres personales que nos abruman.
  • Aunque no veamos soluciones inmediatas, Dios sigue siendo soberano, y su propósito no se detiene.

3. Aplicación Práctica para Hoy, Francisco

Si hoy te sientes ansioso o abrumado, sigue estos pasos:

  1. Detente un momento: Toma 5 minutos para respirar profundamente y recordar que Dios está contigo.
  2. Ora con fe: Entrégale a Dios tus preocupaciones con esta oración: «Señor, hoy elijo confiar en Ti. Aunque no entienda lo que está pasando, sé que Tú estás en control. Dame paz y fortaleza para seguir adelante. Amén.»
  3. Confía en Su plan: La paz no viene de tener todas las respuestas, sino de saber que Dios tiene el control.

💡 Versículo Clave para Meditar Hoy

«Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él allanará tus sendas.» Proverbios 3:5-6

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