Luigi Mangione fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el asesinato de Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare. La decisión del juez de la Corte Suprema de Nueva York se basó en pruebas contundentes, como videos de seguridad, ADN y un manifiesto donde Mangione explicaba sus motivos.
El jurado no tardó en encontrar al acusado culpable de asesinato en primer grado y otros cargos, tras revisar las pruebas que lo incriminaban directamente. Durante la audiencia, la familia de Thompson describió el dolor de perder a un padre y líder corporativo, mientras que Mangione aprovechó su declaración final para atacar al sistema de salud, sin mostrar arrepentimiento.
El caso no solo cerró con una condena ejemplar, sino que también generó un debate sobre la seguridad de los ejecutivos y las desigualdades en el acceso a la salud. Tras el crimen, las empresas del sector reforzaron sus protocolos de protección, y el juicio expuso las tensiones sociales que rodean estos temas.