Una caminata por la dignidad Con pancartas, globos y fotografías en mano, decenas de personas recorrieron este domingo las calles de Haina en una marcha pacífica para honrar a las víctimas del colapso de la discoteca Jet Set. El evento, organizado por el Movimiento Justicia Jet Set y los Haineros Dorados, buscó mantener viva la memoria de los 236 fallecidos y más de 180 heridos, mientras se exige justicia y el fin de la impunidad.
El mural que guarda sus nombres El destino final de la marcha fue el mural de los caídos, una obra de arte público que rinde homenaje a las 25 víctimas de Haina. Ubicado en el sector El Distrito, el mural incluye los nombres de los fallecidos y frases como “En memoria de nuestra gente”, convirtiéndose en un punto de encuentro para el duelo y la reflexión. Durante la actividad, los participantes depositaron flores y recordaron a sus seres queridos, mientras exigían que el 8 de abril sea declarado Día de Duelo Nacional.
Declaraciones que conmueven El padre Rogelio Cruz fue contundente al afirmar que “la justicia no se pide, se exige”, cuestionando la actuación del sistema judicial y advirtiendo que la impunidad sería una “barbaridad”. Por su parte, Wilma Alemán, integrante del movimiento, expresó el dolor de la comunidad: “Perdimos familias, amigos, vecinos. Es demasiado dolor como para quedarnos callados”. Su madre, parte de los Haineros Dorados, fue una de las víctimas.
Un reclamo que trasciende fronteras La tragedia del Jet Set no solo impactó a Haina, sino a todo el país. Los manifestantes portaban carteles con mensajes como “No murieron por azar: murieron por permisos, descuidos y silencio”, señalando la necesidad de investigar a fondo las causas del colapso y sancionar a los responsables. Julio Berroa, presidente de los Haineros Dorados, reiteró que la comunidad está “totalmente condolida” y que no descansarán hasta ver justicia.
El compromiso de no olvidar La marcha concluyó con un llamado a la unidad y la acción. “Esto no es política, es dignidad, es memoria, es justicia”, declaró Alemán, mientras los asistentes se comprometían a seguir realizando actividades pacíficas hasta que el caso sea esclarecido. El mural de los caídos quedó como testigo silencioso de una comunidad que no olvida y no perdona la impunidad.