Por Pedro Perez

Nueva York —Una serie de publicaciones en la red social X (antes Twitter) de la candidata socialista al Congreso Darializa Ávila Chevalier, ha generado disgusto por las posiciones que expresa sobre la identidad nacional dominicana, el nacionalismo y la historia de la isla.

«Esa mierda es violenta»

El post más contundente data del 25 de marzo de 2022, cuando Ávila Chevalier respondió a una publicación del usuario @meccamarsealin, quien relataba una manifestación frente al Ministerio de Educación de República Dominicana en defensa de la identidad nacional. «No somos africanos: somos una mezcla», rezaba el cartel del manifestante.

La respuesta de Ávila Chevalier fue directa y polémica. Primero calificó de «falta de respeto» que quienes ella denomina «fascistas» celebren lo que considera «la violencia de Europa contra los bisabuelos de uno», argumentando que la mezcla que se quiere celebrar «fue el resultado de violaciones y masacres.»

En un segundo mensaje en esa misma cadena, fue aún más explícita respecto a la bandera dominicana: «Quiero muchísimo a mi gente, pero ese maldito nacionalismo es la razón por la que no pongo la bandera en mi perfil; esa mierda es violenta y no puede salir nada bueno de ella. Y, aunque definitivamente no es algo exclusivo de la República Dominicana, nunca deberíamos pasarlo por alto.»

Una Quisqueya «libre, negra y unificada»

Meses antes, el 18 de junio de 2020, Ávila Chevalier se sumó a un intercambio en X donde la usuaria @lareinanegraa ironizaba sobre la separación dominicana de Haití: «Como que de verdad dijeron separémonos de Haití para vivir años de gobiernos inestables.»

Ante ello, Ávila Chevalier expresó: «De verdad pudimos haber tenido una Quisqueya libre, negra y unificada», lamentando de forma implícita la decisión histórica de independizarse como nación separada de Haití.

El nacionalismo dominicano y sus raíces históricas

Las opiniones de Ávila Chevalier contrastan con un nacionalismo dominicano profundamente arraigado en la historia y la cultura del país. La República Dominicana proclamó su independencia el 27 de febrero de 1844, separándose de la República de Haití, que había gobernado toda la isla desde 1822.

Desde entonces, los dominicanos han cultivado un fuerte sentido de orgullo nacional. La bandera, el himno, y la dominicanidad —concepto que abarca el conjunto de valores, tradiciones y la identidad colectiva del pueblo dominicano— son pilares de esa identidad que se enseña en las escuelas, se celebra en las calles y se porta con honor dentro y fuera del país. Para millones de dominicanos en la isla y en la diáspora, enarbolar la bandera no es un acto político, sino una expresión de amor por sus raíces, su cultura y sus antepasados.

Es precisamente ese arraigo el que hace que las declaraciones de Ávila Chevalier hayan resonado con tanta fuerza: para quienes crecieron identificándose con los patricios fundadores y el legado de Duarte, calificar la bandera de «violenta» y negarse a exhibirla en su perfil es percibido como una afrenta directa a la memoria colectiva y al sacrificio de quienes dieron su vida por la patria.

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