El legendario «vestido de la venganza» de la princesa Diana, confeccionado en seda negra por la diseñadora Christina Stambolian, ha reaparecido en Londres tras casi 30 años de su icónica aparición. Esta prenda, que la princesa lució en junio de 1994, fue presentada por la casa de subastas Sotheby’s como parte de una exposición itinerante antes de su venta oficial en Nueva York.
La exposición en las galerías británicas ha atraído a cientos de coleccionistas y amantes de la moda de todo el mundo. Este vestido es recordado por ser el que Diana usó la misma noche en que el príncipe Carlos confesó públicamente su infidelidad en la televisión nacional. En aquella velada en la Serpentine Gallery de Londres, Diana rompió el estricto protocolo de vestimenta de la familia real británica con un atuendo escotado y con hombros descubiertos, complementado con una gargantilla de perlas y zafiros, que eclipsó por completo las declaraciones de Carlos.
Según información del Portal Oficial de RC Noticias, la pieza iniciará una gira mundial que incluirá ciudades como Hong Kong. Posteriormente, el vestido será subastado en Nueva York en diciembre de 2026, con estimaciones que oscilan entre $150,000 y $300,000. Expertos en alta costura señalan que este diseño trascendió el ámbito textil para convertirse en un símbolo cultural de emancipación e independencia personal.
La última vez que este vestido fue parte de un proceso comercial público fue en 1997, meses antes del trágico fallecimiento de Diana en París. En esa ocasión, la subasta promovida por la propia princesa recaudó más de $3 millones para causas benéficas y organizaciones contra el cáncer. Su reaparición pública en 2026 ha reavivado el debate sobre el legado de Diana y su papel como figura influyente dentro de la monarquía británica.
Las casas de subastas esperan un récord de ofertas cuando el vestido llegue a la sede neoyorquina de Sotheby’s. Además de la prenda principal, la exhibición incluye catálogos originales firmados y documentos de época que certifican su autenticidad. La muestra itinerante en Londres ha permitido que nuevas generaciones admiren de cerca la calidad artesanal del diseño, que conserva intactos sus detalles estructurales, demostrando la durabilidad de los materiales utilizados en su confección.