El fenómeno japonés Shohei Ohtani está avanzando en su recuperación física con los Los Ángeles Dodgers, realizando swings controlados mientras sigue en la lista de lesionados. Aunque el cuerpo técnico mantiene precaución, Ohtani ha intensificado sus rutinas de entrenamiento en las instalaciones del equipo, trabajando para recuperar su mecánica de bateo tras su pausa por lesión.
El proceso de rehabilitación ha entrado en una fase crucial para evaluar su posible retorno. Según el equipo médico, Ohtani está realizando prácticas diarias con el bate, aunque aún no ha enfrentado lanzamientos en vivo ni sesiones con la máquina Trajekt. El mánager Dave Roberts ha indicado que el jugador debe acumular entre 10 y 12 turnos simulados de calidad antes de ser reincorporado al equipo.
La gerencia de los Dodgers ha dejado en claro que no apresurarán su regreso para evitar recaídas musculares en la recta final de la temporada. La salud de Ohtani es la prioridad absoluta, y su presencia en el campo es esencial para las aspiraciones del equipo en la lucha por el título divisional. Los entrenadores están supervisando de cerca sus cargas de esfuerzo para asegurar que cada impacto con la pelota sea sin molestias.
El protocolo de regreso establece que, una vez que Ohtani tolere la velocidad de las máquinas avanzadas, probará sus reflejos contra lanzadores del bullpen. Solo cuando supere estos tests sin dolor, los médicos le darán el alta médica definitiva. El equipo está considerando la posibilidad de reactivarlo en la última serie en el Dodger Stadium frente a los San Diego Padres, un partido decisivo para el liderato.
Los expertos deportivos destacan que Ohtani tiene un historial impresionante de rendimiento tras superar pausas prolongadas. El cuerpo técnico confía en que su preparación física le permitirá adaptarse a la velocidad de la pelota sin perder eficacia. Además, su disciplina en el plato obliga a los lanzadores rivales a trabajar más, lo que beneficia al resto de los bateadores del equipo.