La noche en que Day Hall amaneció marcado

La madrugada del lunes quedó grabada en la memoria de Ithaca. Desconocidos destrozaron la puerta de cristal del edificio de administración de la Universidad de Cornell y dejaron pintadas rojas de protesta: «Acabemos con el patriarcado» y una acusación demoledora —»En Cornell, los violadores están protegidos, los manifestantes son expulsados»— en referencia al contraste entre los 15 estudiantes expulsados por protestar por Gaza en 2024 y los siete acusados de violación que siguen sin castigo criminal.

La marcha que siguió al vandalismo

Horas después, miles de estudiantes colmaron el campus con una marcha convocada por más de veinte organizaciones estudiantiles. Algunos manifestantes llevaban gafetes con el nombre «Jane Doe» en señal de identidad colectiva con la víctima; otros portaban carteles como «Penitencias de cárcel, no de redacciones» —en alusión a los ensayos que, según la demanda, se ofrecieron como sanción mitigante a los acusados.

«Había mucha frustración entre el alumnado, que no entendía cómo podía suceder algo así», explicó a Spectrum Jonathan Lam, copresidente de la Unión por las Libertades Civiles de Cornell, quien pidió que el presidente Michael Kotlikoff reconozca la necesidad de cambios.

La demanda que destapó todo

El detonante fue la demanda civil presentada el 16 de septiembre por Jane Doe, seudónimo que protege la identidad de la víctima. En ella acusa a siete miembros de la fraternidad Chi Phi de drogarla con ketamina, dejarla incapacitada y violarla en grupo el 19 de octubre de 2024, y reprocha a la universidad no protegerla ni sancionar a los responsables.

El giro judicial y político

Lo que era un caso archivado —el fiscal de distrito declinó presentar cargos en 2024 por falta de pruebas— se transformó en escándalo nacional. El fiscal Matthew Van Houten reaperturó la investigación el 28 de septiembre tras obtener una transcripción de 120 páginas; días después, la gobernadora Kathy Hochul designó a la fiscal general Letitia James como fiscal especial, y el alcalde de Ithaca, Robert Cantelmo, calificó de «espantosa» la respuesta institucional y pidió una moratoria de permisos para eventos estudiantiles.

Exigencias y próxima movida

Los manifestantes reclaman una investigación externa independiente, audiencias imparciales, sanciones mínimas uniformes para agresiones sexuales y mejor entrenamiento de la policía del campus. Este miércoles habrá plantón y un bloqueo económico: siete horas sin comprar nada, el mismo tiempo que Jane Doe vivió su pesadilla en la sede de la fraternidad.

Hashtags: #CornellUniversity #JaneDoe #NoAlaViolencia #Fraternidades #JusticiaYa #ProtestaEstudiantil

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *