Una canción de despecho, orgullo y sentimientos que llegan hasta el corazón
“Y donde yo camine
Te tocará besar el piso de rodillas
Me buscarás y llorarás entre comillas
Cuando tú veas que ya estoy mejor sin ti
Y donde yo me pare
Tendrás que bajar la mirada sin motivos
Vas a pensar en lo que tú tenías conmigo
Y lo perdiste por caliente y por infiel”
— “Soldado engañado”, de Yendii
Por José Zabala, creador de contenido
Nueva York.– Hay bachatas que se bailan, otras que se cantan y algunas que se lloran. Una canción como “Soldado engañado”, de Yendii, puede despertar sentimientos profundos en hombres y mujeres que alguna vez amaron, fueron traicionados o perdieron a alguien especial.
Imagínese a un hombre en un colmadón dominicano, rodeado de amigos, disfrutando de una cerveza o un trago de ron. Está alegre, conversando y riéndose. De repente, comienza a sonar esa bachata. Su expresión cambia, baja la mirada, levanta su vaso y empieza a cantar con sentimiento. Hasta se le escapa una lágrima.
¿Qué pasó? ¿Por qué una canción puede hacerlo llorar en cuestión de segundos?
La bachata despierta recuerdos que estaban dormidos
Desde una perspectiva general de la psicología emocional, la música puede activar recuerdos relacionados con experiencias personales.
Cuando alguien escucha una bachata de desamor, puede recordar una infidelidad, una separación, una promesa incumplida o una persona que marcó su vida.