El plan del alcalde Zohran Mamdani de gravar las segundas residencias de lujo sigue en marcha tras una decisión judicial favorable. Una corte estatal de apelaciones revocó este miércoles 4 de noviembre el fallo de un juez de Staten Island que en septiembre había ordenado a la ciudad rehacer parte del procedimiento de notificación del recargo.
La División de Apelaciones de la Corte Suprema de Nueva York, Segundo Departamento, resolvió el caso por motivos de legitimación: los propietarios que presentaron la demanda no demostraron un perjuicio concreto que les permitiera acudir a los tribunales.
Los demandantes sostenían que el Departamento de Finanzas había aplicado incorrectamente el nuevo impuesto al enviar notificaciones a personas cuyas propiedades podían estar sujetas al gravamen, incluso cuando algunas eran sus viviendas principales. También objetaban que el gobierno municipal publicara un registro de inmuebles potencialmente afectados por la medida.
Para los jueces, recibir una carta informativa o aparecer en una lista pública de propiedades no constituye, por sí mismo, un daño suficiente para justificar una demanda. Los magistrados señalaron que los propietarios tampoco probaron que la publicación de esos datos hubiera provocado situaciones de acoso, fraude o algún otro perjuicio identificable.
El alcalde neoyorquino celebró el resultado y reivindicó el sentido redistributivo de la medida, que defendió durante su campaña con el argumento de que los propietarios con mayor capacidad económica deben contribuir más al financiamiento de los servicios públicos. El recargo, afirmó, ayudará a financiar calles más seguras, parques más limpios y servicios esenciales para el conjunto de la población.
El impuesto, aplicable durante los años fiscales 2026-2027 y 2027-2028, grava propiedades residenciales de alto valor que no funcionan como residencia principal del propietario, de un inquilino o de determinados familiares, por lo que recibir una notificación no implica automáticamente pagar el gravamen. Las tasas van del 0.8 % del valor de mercado para casas de entre 5 y menos de 15 millones de dólares, hasta 1.3 % para las de mayor precio, y del 4 % al 6.5 % en el caso de condominios y cooperativas según su valoración.
El fallo no asegura, sin embargo, los ingresos proyectados ni el desenlace judicial final. La ciudad estima recaudar unos 500 millones de dólares anuales, frente a los hasta 380 millones que proyectó el contralor Mark Levine a partir de unas 11,200 propiedades, mientras el Departamento de Finanzas ya aprobó más de 8,800 exenciones. La medida enfrenta además tres impugnaciones, incluida la demanda de constitucionalidad impulsada por el empresario Steve Wynn y el exsecretario de Comercio Wilbur Ross, quienes alegan que el impuesto discrimina a los propietarios no residentes. «El fallo no significa que todas las controversias hayan terminado», resume el propio planteamiento del tribunal, que se concentró en la legitimación de los demandantes sin resolver todas las objeciones sobre la aplicación del gravamen.