La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este viernes sobre la identificación de una nueva variante del virus mpox (antes conocida como viruela del mono), con alta mortalidad, que requiere una respuesta internacional coordinada para evitar su propagación. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que la detección del primer caso de la variante clade 1b en Suecia subraya la urgencia de que los países afectados trabajen juntos para comprender mejor su transmisión y compartir recursos, incluyendo vacunas y datos epidemiológicos.

Aunque la OMS pidió evitar el pánico, la portavoz Margaret Harris aclaró que el contagio no ocurre por contacto casual, como dar la mano, sino a través de interacciones cercanas, como el contacto directo con lesiones cutáneas, fluidos corporales o materiales contaminados (sábanas, ropa). «El virus se transmite en entornos domésticos, de madres a hijos, por relaciones sexuales o contacto prolongado con superficies infectadas», explicó Harris, quien recalcó que el riesgo aumenta cuando las ampollas son visibles y contienen fluido.

Mientras Europa enfrenta el primer caso de esta nueva variante, Pakistán confirmó su primer caso de mpox en Asia, vinculado a un paciente que regresó de un país del Golfo. Las autoridades paquistaníes enviaron muestras de otros dos posibles casos a los laboratorios nacionales para confirmación, lo que refleja la expansión global del virus. La OMS recordó que, aunque el brote actual es preocupante, la colaboración internacional y el acceso equitativo a vacunas son clave para contenerlo.

La Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR) advirtió que el mpox afecta especialmente a comunidades marginadas, donde el estigma asociado a la enfermedad disuade a las personas de buscar atención médica. Bronwyn Nichol, especialista en emergencias sanitarias de la FICR, subrayó que, aunque no es sorprendente que el virus llegue a Europa, los países con reservas de vacunas deben priorizar su distribución en África, donde la circulación del virus es más amplia y los sistemas de salud son más frágiles.

La OMS informó que actualmente hay medio millón de dosis disponibles de una de las dos vacunas desarrolladas contra el mpox, con capacidad para producir 2.5 millones adicionales en 2026. Sin embargo, Harris no detalló qué países poseen estas reservas, aunque mencionó que hay compromisos de donación para África. Japón, que produjo un segundo tipo de vacuna no comercializada, también podría contribuir con dosis. La organización insistió en que la vigilancia epidemiológica y la cooperación global son esenciales para prevenir una crisis sanitaria mayor.

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