El canciller ruso Serguéi Lavrov señaló que la «coalición de voluntarios», formada por más de 30 países europeos, representa una amenaza directa para los avances en las negociaciones de paz en Ucrania. Según Lavrov, esta alianza no solo busca desestabilizar la región, sino también impedir que Rusia participe en las decisiones clave, lo que complica aún más la búsqueda de una solución duradera.
El doble discurso de la coalición Aunque la coalición alega que su objetivo es garantizar la seguridad de Ucrania, Lavrov afirmó que su verdadera intención es socavar los acuerdos alcanzados en cumbres internacionales. El despliegue de fuerzas multinacionales, según el ministro, sería una provocación innecesaria que escalaría el conflicto.
Ucrania y sus políticas divisivas Lavrov también destacó que el gobierno ucraniano sigue implementando medidas que vulneran los derechos de las minorías rusoparlantes y restringen la libertad religiosa, lo que dificulta cualquier intento de reconciliación.
Un llamado a la razón Para Lavrov, la única vía hacia una paz real es un diálogo que incluya a todas las partes, especialmente a Rusia. Sin esto, cualquier iniciativa de seguridad en Ucrania estaría destinada al fracaso.