El verano y las olas de calor hacen que la hidratación sea más importante que nunca. Pero, ¿cuánta agua debemos beber? ¿Es mejor fría o a temperatura ambiente? ¿Las bebidas isotónicas son necesarias? Aquí te explicamos qué dice la ciencia sobre cómo hidratarte correctamente.
La cantidad de agua que realmente necesitas
- No hay una cantidad única: La recomendación de 2 litros diarios es un mito. Un estudio con más de 5,600 personas mostró que las necesidades varían según edad, actividad física y clima. La mayoría de los adultos requieren entre 1.5 y 1.8 litros, pero los atletas o quienes trabajan al aire libre pueden necesitar más.
- Atención a los signos de deshidratación: Sed, orina oscura, fatiga o mareos son señales de que debes beber antes de que sea tarde.
Agua fría, agua caliente, agua con gas: ¿Qué elegir?
- La temperatura no afecta la hidratación: Beber agua fría puede ser más refrescante, pero no hidrata mejor que la agua a temperatura ambiente.
- Agua con gas: Hidrata igual que el agua normal, pero su acidez puede afectar el esmalte dental si se consume en exceso.
Bebidas que ayudan (y las que perjudican)
- Café y té: No deshidratan como se creía. Pueden contribuir a la ingesta diaria de líquidos.
- Alcohol: Aumenta la deshidratación y empeora los efectos del calor. Si bebes, alterna con agua.
- Bebidas isotónicas: Solo son útiles en casos de ejercicio extremo o deshidratación severa. Para la mayoría, el agua es suficiente.
Conclusión: La hidratación no tiene por qué ser complicada. Beber agua regularmente, prestar atención a las señales de tu cuerpo y evitar el exceso de alcohol o azúcares son las claves para un verano saludable.
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