Para Clayton Kershaw, el tercer juego de la Serie Divisional de la Liga Nacional no fue solo otro partido. Fue, posiblemente, el último capítulo de una carrera legendaria que lo ha convertido en uno de los mejores lanzadores de la historia de los Dodgers. Pero en lugar de un final glorioso, Kershaw vivió una noche para olvidar, donde los Filis de Filadelfia lo vapulearon en la octava entrada, dejando una mancha en su legado en postemporada.
Una Carrera de Leyendas
Kershaw, de 37 años, es un ícono de los Dodgers. Tres veces ganador del Cy Young, ocho veces All-Star y con más de 2,900 ponches en su carrera, su nombre ya está escrito en la historia del béisbol. Pero si hay algo que siempre lo ha perseguido, es su historial en postemporada, donde su récord es menos brillante que en temporada regular.
La Octava Entrada que Lo Cambió Todo
El miércoles, Kershaw entró al juego en la octava entrada con los Dodgers arriba 3-2. Pero en lugar de cerrar el partido, perdió el control. Los Filis conectaron seis hits en esa entrada, incluyendo dos jonrones: uno de J.T. Realmuto y otro de Kyle Schwarber.
«Tuve problemas con el control», admitió Kershaw después del partido. «En la postemporada, no puedes cometer esos errores».
Fue un adiós amargo para un lanzador que ha dado tanto al béisbol.
El Legado de Kershaw
A pesar de esta noche difícil, el legado de Kershaw sigue intacto. Es el líder en ponches de la franquicia de los Dodgers, ha sido pilar en tres campeonatos mundiales (2020) y ha inspirado a generaciones de lanzadores.
«Kershaw es un leyenda, y una mala noche no cambia eso», dijo Dave Roberts, el manager de los Dodgers. «Lo que ha hecho por este equipo y este deporte es increíble».
El Futuro de la Serie
Ahora, los Dodgers tendrán que recuperarse de esta derrota si quieren avanzar en la postemporada. Kershaw, por su parte, no estará en el montículo en el cuarto juego, pero su influencia en el equipo sigue siendo innegable.