Las declaraciones del senador Lindsey Graham en Israel —«si quisiéramos, podríamos matar a todos los palestinos, pero no lo hacemos»— revelan una paradoja moral en el discurso occidental sobre el conflicto. Mientras Graham presenta a Israel como un actor racional y contenido, las cifras en el terreno pintan otra realidad:
- Más de 20,000 palestinos muertos en Gaza (según la OMS).
- 1.9 millones de desplazados (el 85% de la población de Gaza, según ACNUR).
- Destrucción del 60% de las viviendas (informe de la ONU).
El argumento de la «moderación israelí» Graham contrasta la supuesta contención de Israel con los objetivos de Hamás y Hezbolá, afirmando que estos grupos buscarían exterminar a los israelíes si pudieran. Sin embargo, omite que:
- Israel tiene superioridad militar absoluta, gracias a EE.UU. (aviones F-35, sistemas de defensa antimisiles, inteligencia satelital).
- Gaza está bajo bloqueo desde 2007, lo que la ONU ha calificado como castigo colectivo (prohibido por el derecho internacional).
- Los asentamientos en Cisjordania (ilegales según la ONU) continúan expandiéndose, desplazando a palestinos.
La ayuda militar de EE.UU.: ¿Inversión o complicidad? Graham justificó los $3.800 millones anuales que EE.UU. envía a Israel como un «buen negocio»:
- «Sin Israel, EE.UU. quedaría ciego en Oriente Medio».
- «Recibimos diez veces más en seguridad de lo que invertimos».
Pero críticos señalan que este dinero financia:
- Armas usadas en Gaza (como bombas de 2,000 libras en zonas residenciales).
- Tecnología de vigilancia utilizada para controlar a palestinos en Cisjordania.
- Sistemas de inteligencia que, según The Intercept, se han usado para espiar a activistas de derechos humanos.
El encuentro con Netanyahu: Un mensaje de apoyo incondicional La visita de Graham a Israel, donde se reunió con Benjamin Netanyahu, envía un mensaje claro: EE.UU. no condicionará su apoyo, incluso cuando:
- La Corte Internacional de Justicia investiga a Israel por genocidio.
- Amnistía Internacional denuncia crímenes de guerra.
- Médicos Sin Fronteras reporta ataques a hospitales y ambulancias.
¿Qué dice la historia? El conflicto israelí-palestino tiene raíces en:
- 1948 (Nakba): Expulsión de 700,000 palestinos durante la creación de Israel.
- 1967: Ocupación de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este (ilegal según la ONU).
- 2005: Retirada de Gaza, pero mantenimiento del bloqueo y control de fronteras.
Reacciones globales
- Países árabes (Egipto, Jordania) condenaron las declaraciones de Graham como una justificación de la violencia.
- Turquía y Irán las calificaron de «hipócritas».
- En EE.UU., el ala progresista del Partido Demócrata (como Alexandria Ocasio-Cortez) exige un cese al fuego y una revisión de la ayuda militar.
La pregunta incómoda Si Israel podría matar a todos los palestinos pero elige no hacerlo, ¿por qué 20,000 ya han muerto? ¿Dónde está el límite entre legítima defensa y violencia desproporcionada? Las declaraciones de Graham eluden esta pregunta, presentando el conflicto como una guerra de buenos vs. malos, sin matices.
Hashtags: #GenocidioCultural #Gaza #Israel #LindseyGraham #DobleMoral