Hechos clave Dos exguardias de prisión en Nueva York fueron sentenciados por delitos relacionados con pornografía infantil, en un recordatorio impactante de cómo el abuso sexual puede infiltrarse incluso en sistemas diseñados para proteger a la sociedad.

Perfiles de los condenados

  • Michael Regan: Exfuncionario del DOCCS, condenado a 30 años de prisión por producir y solicitar material sexual explícito de menores, incluyendo un bebé y una adolescente de 13 años. Regan usó su teléfono y redes sociales para cometer los delitos.
  • Daniel Dworkin: Declarado culpable de 128 cargos por posesión y distribución de imágenes de abuso infantil. Aunque recibió una sentencia de 1 a 3 años, los fiscales criticaron la pena como insuficiente, dado el volumen de evidencia en su contra.

Impacto social El Project Safe Childhood, iniciativa del Departamento de Justicia de EE.UU., reporta un incremento del 60% en casos de pornografía infantil desde 2020, vinculado al mayor uso de internet durante la pandemia. Plataformas como Google Drive y Telegram son frecuentemente utilizadas para compartir material ilícito.

¿Qué hacer ante sospechas?

Reflexión final La impunidad no es una opción. Casos como estos demuestran que ninguna profesión está exenta de escrutinio cuando se trata de proteger a los menores.


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