El reverendo Jesse Jackson, pilar del movimiento por los derechos civiles y dos veces candidato a la presidencia de EE.UU., falleció el 17 de febrero de 2026 a los 84 años, dejando un legado de lucha, unidad y cambio social. Jackson, quien trabajó junto a Martin Luther King Jr. y fundó la Rainbow PUSH Coalition, fue una figura clave en la lucha por la igualdad racial, la justicia económica y la representación política en Estados Unidos.


De la segregación a la presidencia

Nacido en Greenville, Carolina del Sur, en 1941, Jackson creció en una época de segregación racial y desigualdad. Su participación en el movimiento por los derechos civiles junto a King lo llevó a fundar Operation PUSH en 1971, una organización que buscaba empoderar a las comunidades afroamericanas a través de la educación, el empleo y la participación política. En las elecciones de 1984 y 1988, Jackson hizo historia al convertirse en el segundo afroamericano en buscar la nominación presidencial del Partido Demócrata, movilizando a millones de votantes y abriendo camino para futuras generaciones.


Un líder global por la justicia

Jackson no solo luchó por los derechos civiles en EE.UU., sino que también fue un mediador internacional, negociando la liberación de rehenes y abogando por la paz en conflictos globales. Su trabajo con la Rainbow PUSH Coalition buscó unir a personas de diferentes razas, religiones y orígenes bajo un mensaje de justicia y equidad.

En sus últimos años, Jackson enfrentó desafíos de salud, incluyendo la enfermedad de Parkinson, pero continuó su activismo hasta 2023. Su familia lo recordó como un «líder servicial», cuya fe en la justicia inspiró a millones. «Su creencia en la igualdad y el amor al prójimo dejó una marca indeleble en el mundo», señalaron en un comunicado.


Reacciones y homenaje

La muerte de Jackson generó una ola de condolencias en EE.UU. y el mundo. Líderes como Barack Obama y Al Sharpton destacaron su valentía y compromiso con la justicia social. «Jesse Jackson fue un gigante en la lucha por los derechos civiles. Su legado vivirá en cada persona que sigue creyendo en un mundo más justo», escribió Obama.


Conclusión: Un legado que inspira

Jesse Jackson fue un símbolo de esperanza y un defensor incansable de los derechos humanos. Su vida y obra siguen siendo un farol para quienes luchan por la igualdad y la dignidad. Como él mismo decía: «La justicia es el fundamento de la paz». Su memoria perdurará en cada lucha por un mundo más justo y equitativo.

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