Un crimen que sacudió a la comunidad El 13 de febrero de 2026, un jurado de Nueva Jersey declaró culpable a Paul Caneiro (59 años) por el asesinato de su hermano Keith, su cuñada Jennifer y sus dos sobrinos, Jesse y Sophia, en un caso que combinó violencia extrema, codicia y un intento de encubrimiento con incendios provocados. El veredicto, emitido tras solo cinco horas de deliberación, puso fin a un proceso judicial que se extendió por siete años debido a retrasos legales y la pandemia.


Los hechos: Una masacre con motivo económico

El 20 de noviembre de 2018, Paul asesinó a su hermano Keith (50 años) a tiros fuera de su mansión en Colts Neck, mientras que a Jennifer (45 años) la apuñaló y disparó dentro de la casa. Los niños, Jesse (11) y Sophia (8), fueron encontrados con múltiples puñaladas. Horas después, Paul incendió su propia casa en Ocean Township, en un intento de borrar pruebas y hacer creer a las autoridades que él también era una víctima.

La fiscalía demostró que el motivo fue el dinero: Keith había descubierto que Paul estaba robando fondos de los negocios que compartían y de un fideicomiso de seguros de vida. Según los fiscales, Paul actuó para evitar ser expuesto y para cobrar un seguro que beneficiaría a su familia.


La clave del caso: ADN y tecnología STRmix

El caso se resolvió gracias a pruebas de ADN analizadas con STRmix, un software que permite interpretar muestras genéticas demasiado pequeñas o degradadas para métodos tradicionales. Las pruebas revelaron:

  • Sangre de Sophia en los jeans Levi’s de Paul.
  • Un guante de látex y un cuchillo (usados en los crímenes) en su sótano.
  • ADN de Paul en una camisa Eddie Bauer encontrada entre las pruebas.

La defensa intentó invalidar STRmix, pero el juez permitió su uso, lo que fue crucial para el veredicto. Además, la defensa sugirió que la policía no investigó a un tercer hermano, Corey, pero los fiscales descartaron su participación al demostrar que el ADN solo coincidía con Paul.


El juicio: Emociones y retrasos

El juicio, que comenzó en enero de 2026, enfrentó múltiples retrasos:

  • La pandemia de COVID-19 (2020).
  • Disputas legales sobre pruebas, incluyendo el uso de STRmix y evidencia electrónica obtenida sin orden judicial.
  • La estrategia de la defensa, que intentó sembrar dudas sobre la investigación.

Paul no mostró emoción al escuchar el veredicto, mientras que los familiares de las víctimas expresaron alivio. «Finalmente hay justicia para Sophia», declaró un amigo de la familia.


El veredicto y la sentencia

Paul fue declarado culpable de todos los cargos, incluyendo:

  • Cuatro homicidios.
  • Dos incendios provocados.
  • Posesión ilegal de armas.
  • Robo y obstrucción a la justicia.

Enfrenta cadena perpetua sin libertad condicional, con sentencia programada para mayo de 2026. Este caso destaca cómo la codicia puede llevar a la violencia extrema, incluso dentro de las familias.


Contexto: Violencia familiar en EE.UU.

El caso se suma a una ola de crímenes familiares en EE.UU., donde se registran 10 millones de víctimas anuales de violencia doméstica. En Nueva York, se reportan 747 incidentes diarios, incluyendo 65 homicidios al año. En 2025, casos como el de Kaseem Stukes (que mató a su madre, hija y yerno en el Bronx) reflejaron una tendencia alarmante.


Conclusión: Un crimen que marcó a la sociedad

El caso de Paul Caneiro es un ejemplo de cómo la ambición desmedida puede destruir vidas y de la importancia de la justicia para cerrar heridas. Tras siete años de espera, las víctimas finalmente recibieron justicia, aunque el dolor por su pérdida permanecerá para siempre.


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