Aurelio Valdez Alcántara, fiscal de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), pasó de ser un investigador clave en el caso Senasa a ser acusado de corrupción. Su arresto, el 27 de marzo de 2026, se produjo tras ser sorprendido recibiendo un soborno, lo que ha sacudido la confianza en las instituciones judiciales del país.
Su rol en la investigación del caso Senasa
Valdez Alcántara entrevistó a dos testigos cruciales en el caso: José Pablo Ortiz Giráldez, quien delató a su amigo Santiago Hazim, exdirector de Senasa, y Cinty Acosta Sensión, propietaria de Nutrimed, quien admitió pagar sobornos para obtener contratos con Senasa. Ambos testimonios fueron esenciales para las acusaciones contra Hazim y su red.
Las acusaciones de corrupción
Según el Ministerio Público, Valdez Alcántara exigió 200,000 dólares a una persona investigada, aunque luego redujo la cantidad a 150,000 dólares. También mostró interés en recibir un reloj Rolex y un automóvil Mercedes Benz. Finalmente, fue arrestado tras recibir 10,000 dólares en una entrega controlada, confirmando las sospechas de corrupción.
Repercusiones del caso
El arresto de Valdez Alcántara ha generado un fuerte impacto en la opinión pública, especialmente porque formaba parte del equipo que investigaba uno de los casos de corrupción más importantes del país. Esto ha puesto en tela de juicio la integridad de las instituciones encargadas de combatir la corrupción en República Dominicana.
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