El papa León XIV recordó este Lunes de Pascua al papa Francisco con un mensaje lleno de cariño y admiración, un año después de su fallecimiento. «Con particular afecto, a la luz del Resucitado, recordamos hoy al papa Francisco, que precisamente el Lunes de Pascua del año pasado entregó su vida al Señor», declaró el pontífice desde el Palacio Apostólico, dirigiéndose a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro. Francisco, quien falleció el 21 de abril de 2025 a los 88 años, dejó un legado de humildad y cercanía que sigue inspirando a la Iglesia y al mundo.
Su última aparición pública, donde impartió la bendición Urbi et Orbi desde el balcón de la Basílica de San Pedro, fue un momento conmovedor que simbolizó su entrega total hasta el final. Aunque su salud estaba debilitada por una neumonía bilateral que lo mantuvo hospitalizado durante 38 días, su participación en los ritos de la Semana Santa de 2025 fue un testimonio de fortaleza espiritual. Su muerte en el Lunes de Pascua, un día que celebra la resurrección, añadió un significado profundo a su partida, recordando que la fe y el amor pueden trascender incluso el sufrimiento.
Durante el Regina Coeli, León XIV invitó a los fieles a reflexionar sobre el ejemplo de Francisco, un pontífice que vivió el Evangelio con autenticidad y que, incluso en la enfermedad, fue un faro de esperanza para millones. «Que su vida nos inspire a ser testigos de la resurrección en nuestro mundo, llevando esperanza donde haya oscuridad», expresó el papa, en un llamado a continuar su misión de compasión y servicio en un tiempo que demanda más unidad y solidaridad.
