El sistema de autobuses de Nueva York ha sido objeto de críticas generalizadas por parte de los usuarios, quienes describen su experiencia diaria como un viaje lento y frustrante, comparable al ritmo de una tortuga. Martha Quiñones, una puertorriqueña de 67 años que reside en East Harlem desde 1982, es una de las voces más críticas y esperanzadoras al mismo tiempo. «Adoro a las tortugas, pero en los ríos o en el mar, no en las calles de Nueva York», afirma con ironía. Para Quiñones, los autobuses de la ciudad se han convertido en «tortugas con ruedas», un problema que afecta especialmente a quienes, como ella, dependen del transporte público debido a limitaciones físicas.

«Las guaguas en Nueva York no sirven. A veces uso el autobús solo para cruzar desde la 96 con Primera Avenida hasta el otro lado de la calle, y un trayecto que debería tomar 15 minutos, muchas veces me lleva más de 45. Eso es absurdo», relata la antigua costurera, quien sufre de problemas en las rodillas y la cadera que le impiden caminar largas distancias. Su esperanza ahora está depositada en el alcalde Zohran Mamdani, quien ha prometido autobuses más rápidos y gratuitos, una promesa que, según Quiñones, no puede quedarse en palabras vacías: «Ojalá los autobuses dejen de ser tortugas pronto. También espero que los pongan gratis y que las promesas de Mamdani no se queden en puro bla, bla, bla».


El problema estructural: Autobuses lentos y falta de cobertura
Las quejas de Quiñones no son un caso aislado. Miles de neoyorquinos, especialmente aquellos que residen en los denominados «desiertos de transporte», comparten su frustración. Según datos oficiales, 62 de los 122 barrios de la ciudad tienen zonas sin acceso fácil a transporte público, y 55 de ellos están en Queens, Brooklyn y El Bronx, lo que afecta de manera desproporcionada a comunidades de bajos ingresos, en su mayoría latinas y afroamericanas.

Alberto Mancera, un colombiano que vive en Hollis, cerca de Jamaica, en Queens, describe su rutina diaria como una odisea: «Para llegar a mi trabajo en Manhattan, me gasto más de dos horas al día. Casi media hora caminando y luego el problema al subirme a los autobuses, que son más lentos que una tortuga. Y luego rezar para que los trenes funcionen bien. Para regresar en la noche, la situación es peor». Mancera no solo critica la lentitud de los autobuses, sino también la falta de rutas en su área, donde los residentes deben ingeniárselas para moverse por la ciudad.


El plan de Mamdani: Autobuses rápidos y gratis como prioridad
El alcalde Zohran Mamdani ha generado expectativas entre los usuarios del transporte público al reafirmar su compromiso de implementar autobuses más rápidos y gratuitos. Aunque el plan aún está en desarrollo, el alcalde ha dejado claro que su administración priorizará este tema. Actualmente, los autobuses de Nueva York operan en 327 rutas en los cinco condados y transportan a un promedio de 1.3 millones de pasajeros diarios, con más de 400 millones de usuarios anuales, según la MTA.

Sin embargo, la velocidad promedio de los autobuses en la ciudad es de entre 4 y 6 millas por hora, lo que los convierte en los más lentos del país, según organizaciones defensoras de los pasajeros. Esta lentitud extrema ha llevado a que muchos neoyorquinos prefieran caminar antes que esperar un autobús, una situación que afecta especialmente a adultos mayores y personas con discapacidad.


Soluciones inmediatas: Fair Fares y autobuses prioritarios
Mientras se trabaja en el plan a largo plazo, el alcalde Mamdani tiene opciones inmediatas para aliviar la carga económica de los usuarios. Danny Pearlstein, director de Riders Alliance, propuso ampliar el programa Fair Fares, que ofrece tarjetas del metro a mitad de precio para neoyorquinos con ingresos bajos. «El alcalde tiene una oportunidad inmediata para reducir los costos del transporte público durante sus primeros cien días de mandato. Puede ampliar el programa Fair Fares en el presupuesto de junio y hacer que los neoyorquinos con ingresos de hasta el 300% del nivel federal de pobreza sean elegibles para un descuento de media tarifa», sugirió Pearlstein.

Además, recomendó ofrecer viajes gratuitos en metro, autobús y otros medios de transporte público para pasajeros con necesidades especiales de movilidad, como aquellos cuyos ingresos no superan el 150% del nivel federal de pobreza. Esta propuesta ya cuenta con el respaldo del Concejo Municipal en su respuesta al presupuesto preliminar del alcalde.


El futuro del transporte público en Nueva York
La administración de Mamdani está impulsando un plan inicial para autobuses «rápidos y gratuitos», con el objetivo de reducir los trayectos en un 20% en avenidas clave como Fordham Road, Madison Avenue y Flatbush Avenue. Eventualmente, el plan abarcaría 45 avenidas principales en los cinco condados, incluyendo el rediseño de rutas en autobuses que conectan El Bronx con Manhattan.

«Mi administración se basa en una convicción simple: el futuro por el que los neoyorquinos se han estado organizando durante años debe hacerse realidad. Esto significa calles seguras, autobuses y trenes confiables, y un sistema de transporte público asequible, accesible y diseñado para crecer con nuestra ciudad», declaró Mamdani. El alcalde destacó el papel clave de Elizabeth Adams, la nueva «zar del transporte de autobuses», quien será fundamental para implementar este plan.


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