ESPACIO — La NASA ha encendido por primera vez la cámara de 300 megapíxeles del telescopio espacial Nancy Grace Roman, y aunque la primera imagen puede parecer poco impresionante, en realidad es un éxito técnico clave. En lugar de mostrar galaxias o nebulosas detalladas, la fotografía revela un campo de estrellas en forma de «donuts» luminosos, lo que confirma que el instrumento funciona correctamente tras el lanzamiento.


¿Por qué la imagen no es nítida?

La primera fotografía capturada por el Wide Field Instrument (WFI), el instrumento principal del telescopio, muestra los primeros fotones de estrellas que llegaron a sus detectores. En el momento de la captura, el sistema de detectores aún estaba en la configuración de lanzamiento, lo que explica por qué cada estrella aparece como un anillo borroso. Esto se debe a que la luz se reparte entre miles de píxeles, creando esa forma circular característica.


Próximos pasos: Enfoque y calibración

En las próximas semanas, los ingenieros de la NASA ajustarán el sistema para alcanzar el foco óptimo. Cuando el proceso finalice, esos «donuts» luminosos se convertirán en puntos estelares nítidos. Esta primera imagen servirá como referencia para alinear la óptica, ajustar el foco y verificar el comportamiento del telescopio.


Un proceso de enfriamiento crítico

Antes de llegar a este punto, el WFI permaneció 10 días a -65°C para permitir que el instrumento se secara y descontaminara. El 11 de septiembre, comenzó a enfriarse hasta -143°C, momento en el que la NASA activó sus 18 detectores infrarrojos. La temperatura operativa final será de -183°C, esencial para su funcionamiento óptimo.


Una cámara revolucionaria

El área sensible combinada de los detectores del WFI es similar al tamaño de la pantalla de un portátil, pero juntos forman una cámara de 300 millones de píxeles diseñada para fotografiar vastas regiones del universo con un detalle sin precedentes. Aunque el Nancy Grace Roman tiene un espejo primario de 2.4 metros (similar al del Hubble), su WFI ofrece un campo de visión 100 veces mayor.


Capacidades únicas del telescopio

Con una sola exposición, el telescopio cubrirá una región del cielo más grande que el tamaño aparente de la Luna llena. Esto permitirá mapear el universo hasta 1,000 veces más rápido que el Hubble, manteniendo una calidad comparable. Entre sus objetivos científicos, el telescopio estudiará la distribución de la materia en el cosmos, investigará materia y energía oscuras, observará miles de millones de galaxias y rastreará exoplanetas. Además, su coronógrafo experimental intentará bloquear la luz de estrellas para revelar planetas que orbitan alrededor de ellas.


El viaje hacia el punto L2

El Nancy Grace Roman fue lanzado el 30 de agosto de 2026 en un cohete Falcon Heavy y se dirige hacia una órbita alrededor del punto de Lagrange L2, a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra. La puesta en marcha completa del telescopio tomará unos tres meses, durante los cuales la NASA calibrará tanto el WFI como el coronógrafo.


Una imagen con un propósito clave

Aunque esta primera fotografía no es tan espectacular como las del James Webb o el Hubble, su objetivo era fundamental: demostrar que los 300 millones de píxeles del telescopio sobrevivieron al lanzamiento y funcionan como se esperaba. Las imágenes impactantes llegarán más adelante, una vez que el telescopio complete su calibración.


Próximos hitos

La NASA planea publicar los primeros resultados científicos del telescopio a comienzos de 2027, una vez que se completen el enfoque y las calibraciones. Hasta entonces, esa colección de «donuts» luminosos cumple su función: la cámara que mapeará el universo a una escala sin precedentes ya está operativa. Solo necesita ajustar su enfoque.

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