La escena y su lectura política
En la arena de la diplomacia, los gestos públicos de los jefes de Estado rara vez son casuales. El episodio protagonizado este miércoles por Donald Trump durante la celebración del Mes de la Herencia Hispana en la Casa Blanca contiene varias capas de significado: el elogio explícito al presidente Luis Abinader («una gran persona»), el respaldo público a la embajadora estadounidense en Santo Domingo, Leah Campos, y —lo más revelador— la divulgación de una conversación privada entre ambos mandatarios.
Según el relato de Trump, consultó a Abinader si deseaba un cambio de embajadora, ante el reconocimiento de que «hay personas que no están satisfechas» con sus representantes diplomáticos. La respuesta atribuida al dominicano —»Por favor, ni siquiera lo piense, señor»— fue convertida por el estadounidense en certificado de excelencia: «Eso significa que lo está haciendo bien».
El mensaje implícito
La maniobra cumple tres funciones simultáneas: legitima a Campos ante la comunidad diplomática presente en el acto (entre ellos embajadores de países latinoamericanos, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Transporte Sean Duffy); refuerza la percepción de una relación bilateral distendida entre Washington y Santo Domingo; y proyecta a Abinader como un interlocutor con la confianza suficiente para rechazar, sin costo, una oferta del presidente estadounidense.
Los antecedentes de una relación cálida
El episodio no surge del vacío. Trump ya había expresado admiración por el país caribeño: en los funerales del Papa Francisco le dijo a Abinader que le «encanta» República Dominicana y que a la nación «le está yendo muy bien»; en la Cumbre de las Américas de marzo habló de sus «muchos amigos» en el país; y en septiembre ambos coincidieron en el encuentro «Escudo de las Américas», donde se coordinaron acciones regionales contra el crimen organizado.
La cifra de fondo
Campos, en funciones desde noviembre de 2025, ha construido una intensa agenda de reuniones con el liderazgo político y empresarial dominicano. El respaldo presidencial público, difundido además por la propia embajadora en redes junto al canciller Víctor «Ito» Bisonó, consolida su posición como gestora de una de las relaciones bilaterales más activas de la región para la Casa Blanca.