El corazón del mensaje de la psicóloga clínica Laurie Peña en el Día Mundial de la Salud Mental es una invitación a cambiar el paradigma dominante: la terapia no es un recurso de emergencia para momentos extremos, sino una herramienta preventiva de cuidado cotidiano.

«No tenemos que esperar a experimentar una crisis de ansiedad, un episodio depresivo o una ruptura emocional para buscar orientación psicológica», manifestó la profesional, al advertir que muchos dominicanos siguen cumpliendo con sus responsabilidades —trabajo, familia, estudios— mientras libran por dentro una batalla de agotamiento que casi nadie conoce.

Peña explicó que la salud mental no consiste únicamente en la ausencia de trastornos: es también la capacidad de reconocer las emociones, afrontar las dificultades, establecer relaciones saludables y adaptarse a las situaciones de la vida diaria. Bajo esa definición, el cuidado psicológico se vuelve parte integral de la salud, igual que la nutrición o el ejercicio físico.

La especialista identificó además los enemigos silenciosos del bienestar: la violencia intrafamiliar, la inseguridad, las dificultades económicas, los conflictos de pareja, las pérdidas afectivas y la sobrecarga laboral. Y contra el prejuicio de que pedir ayuda es debilidad, sostuvo que hacerlo es una decisión responsable para cuidar de uno mismo y de las relaciones con quienes forman parte del entorno.

Su llamado es a desterrar la idea de que acudir a terapia es necesario solamente cuando una persona atraviesa una situación extrema. En su visión, pedir ayuda psicológica es, ante todo, un acto de prevención.

#TerapiaPreventiva #SaludEmocional #PedirAyuda #PsicologíaClínica #Bienestar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *