Quienes siguen dietas bajas en carbohidratos, keto o sin gluten ya no tienen que mirar la pizza desde la distancia. Sustituyendo la masa convencional por calabacín rallado se consigue una alternativa apta para estos regímenes, con menos calorías y un plus de verdura en cada porción (María Alcazar).
Además de ligera, la receta es versátil: acepta desde la combinación clásica de tomate y mozzarella hasta versiones más gourmet con pera, queso de cabra y nueces, según el gustó de cada comensal (Directo al Paladar).
Cómo hacer la masa
Los ingredientes base: un calabacín, dos huevos, cuatro cucharadas soperas de harina de avena y una pizca de sal. Ralla el calabacín sin pelarlo, sala y deja reposar un cuarto de hora para que la sal extraiga el líquido natural. El siguiente gesto es el más importante: estrújalo dentro de un paño hasta dejarlo casi seco.
Incorpora los huevos batidos y la harina de avena, mezclando hasta que no queden rastros de harina. Forma un disco de 30 centímetros sobre papel de horno prensando la masa, y hornéala a 190 °C entre 15 y 20 minutos. Sabrás que está lista cuando la superficie se dore y los bordes insinúen crocancia. Deja templar unos minutos.
Cobertura y horneado final
Sobre la base tiende la salsa de tomate dejando un margen perimetral, esparce los 150 gramos de mozzarella y reparte cherry partidos, champiñones en láminas y el jamón que prefieras. Remata con orégano y hornea de 10 a 15 minutos hasta que el queso burbujee. El truco final: gratina dos o tres minutos extra para un acabado crujiente y decora con albahaca antes de cortar.
#PizzaKeto #RecetaSinGluten #BaseVegetal #ComidaSaludable #HarinaDeAvena #PizzaCasera