Cuando los bomberos llegaron a la vivienda del 653 de la calle 58, en Sunset Park, Brooklyn, las llamas ya consumían el sótano y los dos pisos de la construcción, salían por las ventanas y alcanzaban la entrada principal, mientras varias personas permanecían atrapadas en el interior. La madrugada de este jueves se convirtió en una de las más trágicas para el vecindario: seis personas perdieron la vida y nueve resultaron heridas.
La primera llamada de emergencia se recibió a la 1:39 de la madrugada y los equipos llegaron en tres minutos y 18 segundos, según precisó el primer subcomisionado del FDNY, Daniel Flynn. Cuatro residentes fueron encontrados sin vida a la llegada de los bomberos, mientras que dos personas más fallecieron posteriormente en hospitales. Todas las víctimas eran adultas.
El alcalde Zohran Mamdani se dirigió al lugar de la tragedia y confirmó el saldo. «Estoy desconsolado al anunciar que seis neoyorquinos perdieron la vida», expresó, al tiempo de pedir un momento de reflexión por las víctimas, sus familias y los heridos, entre los que se cuentan cuatro civiles, tres bomberos y dos policías con lesiones menores.
La magnitud del incendio, clasificado de tres alarmas, exigió el despliegue de 74 unidades y 231 integrantes del personal de bomberos y servicios médicos de emergencia. Tras horas de trabajo, el fuego fue controlado a las 4:28 de la madrugada.
Flynn destacó el rescate de cuatro personas que fueron trasladadas a hospitales cercanos y atribuyó a esa intervención la salvación de vidas que, de otra manera, también podrían haberse perdido. Dos de los rescatados seguían con vida al momento de su declaración; los otros dos fallecieron después.
La operación estuvo marcada por el riesgo. El jefe de Operaciones del FDNY, Kevin Woods, explicó que los rescatistas ingresaron por una entrada trasera para llegar hasta dos personas atrapadas en el primer piso detrás de unas rejas en las ventanas, y que el derrumbe de parte de las escaleras interiores obligó a los equipos a colocar una escalera portátil para acceder al segundo piso. Las autoridades evalúan la estabilidad estructural del inmueble.
La casa formaba parte de una hilera de viviendas de madera conocidas como row frames, cuyos materiales favorecen la propagación del fuego. Los bomberos lograron contener las llamas antes de que alcanzaran a otras propiedades, aunque identificaron daños en el edificio contiguo, y ocho residentes cercanos fueron trasladados a hoteles con apoyo de la Cruz Roja. La causa del siniestro está bajo investigación: en el lugar fueron encontradas baterías de iones de litio vinculadas habitualmente a bicicletas eléctricas, aunque el concejal Phil Wong advirtió que todavía no puede afirmarse que una batería inició el fuego. A ello se suman las cuatro visitas del Departamento de Edificios a esa dirección, motivadas por quejas sobre una posible conversión ilegal del sótano y trabajos sin permisos, que terminaron con las denuncias cerradas porque los inspectores no lograron ingresar.