La retina es el tejido nervioso que recubre el fondo del ojo y es responsable de transformar la luz en señales nerviosas que el cerebro interpreta como imágenes. Sin embargo, cuando este tejido se daña, las consecuencias pueden ser irreversibles, llevando a la pérdida parcial o total de la visión. Mayelinne García, especialista en Retina y Vítreo del Instituto Espaillat Cabral, advierte que muchas de estas enfermedades progresan sin síntomas en sus etapas iniciales, lo que las hace especialmente peligrosas.
Las patologías más frecuentes y sus síntomas
- Retinopatía diabética: Ocurre cuando los altos niveles de glucosa en sangre dañan los vasos sanguíneos de la retina. Los síntomas incluyen visión borrosa, manchas oscuras o pérdida de la visión nocturna. Si no se trata, puede evolucionar a edema macular diabético o glaucoma neovascular, dos condiciones que pueden causar ceguera. La OMS estima que el 90% de los casos de ceguera por retinopatía diabética podrían evitarse con un control adecuado de la diabetes y revisiones oftalmológicas periódicas.
- Degeneración macular asociada a la edad (DMAE): Afecta la mácula, la parte central de la retina, y es la principal causa de ceguera en personas mayores de 60 años. Los pacientes notan dificultad para leer, líneas distorsionadas y una mancha oscura en el centro del campo visual. Aunque no tiene cura, los tratamientos con fármacos anti-VEGF pueden frenar su progresión si se detecta a tiempo.
- Desprendimiento de retina: Es una urgencia médica que requiere atención inmediata. Los síntomas incluyen destellos de luz (como relámpagos), aumento repentino de «moscas volantes» y una sombra oscura que se expande. Si no se trata en las primeras 48 horas, el riesgo de pérdida permanente de la visión es muy alto.
- Retinosis pigmentaria: Es una enfermedad hereditaria que causa la degeneración de los fotorreceptores (conos y bastones). Los primeros síntomas son ceguera nocturna y pérdida de la visión periférica. Aunque no hay cura, los avances en terapia génica y dispositivos de asistencia visual están mejorando la calidad de vida de los pacientes.
¿Cómo prevenir estas enfermedades?
La doctora García recomienda las siguientes medidas para proteger la salud de la retina:
- Controlar la diabetes y la presión arterial, ya que ambas enfermedades pueden dañar los vasos sanguíneos de la retina.
- Evitar el tabaco, que está directamente relacionado con un mayor riesgo de DMAE y cataratas.
- Proteger los ojos del sol con gafas que bloqueen el 100% de los rayos UV.
- Realizar exámenes oftalmológicos completos al menos una vez al año, especialmente si hay antecedentes familiares de enfermedades retinianas o si se es mayor de 50 años.
Tecnología al servicio de la visión
El Instituto Espaillat Cabral utiliza tecnología de vanguardia, como la tomografía de coherencia óptica (OCT), para detectar alteraciones en la retina antes de que el paciente note síntomas. Además, ofrecen tratamientos personalizados, como inyecciones intravítreas, terapia con láser y cirugía vitrorretiniana, para preservar la visión de los pacientes.
«La detección temprana es la única manera de prevenir la ceguera. Muchas enfermedades de la retina no dan síntomas hasta que es demasiado tarde», advierte García. Por eso, insiste en que la prevención y los chequeos regulares son esenciales para mantener una visión saludable a lo largo de la vida.
Conclusión: Las enfermedades de la retina pueden robarte la visión sin que te des cuenta. La prevención, a través de hábitos saludables y revisiones periódicas, es la mejor manera de proteger tus ojos. No esperes a que sea demasiado tarde; cuida tu retina hoy.