Para 2050, uno de cada cuatro dominicanos tendrá más de 60 años, un cambio demográfico que transformará la sociedad y pondrá a prueba un sistema de pensiones ya colapsado. Según el Séptimo Informe Estado de la Región 2025, el 85% de los adultos mayores recibe pensiones insuficientes, y esta situación empeorará si no se toman medidas urgentes.
El Envejecimiento Demográfico: Un Desafío Sin Precedentes
República Dominicana está experimentando un envejecimiento acelerado. En 2023, el 12% de la población tenía más de 60 años. Para 2050, esta cifra se duplicará, alcanzando el 25%, según proyecciones del Banco Mundial. Este cambio demográfico traerá consigo nuevos desafíos:
- Mayor demanda de servicios de salud.
- Presión sobre el sistema de pensiones.
- Necesidad de políticas públicas para adultos mayores.
«El envejecimiento de la población es un fenómeno irreversible. Si no nos preparamos ahora, dentro de 20 años tendremos una crisis social y económica sin precedentes», advirtió María Isabel Abreu, demógrafa de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
El Sistema de Pensiones: Un Fracaso Anunciado
El Séptimo Informe Estado de la Región 2025 revela que, en la última década, no ha habido mejoras significativas en la cobertura y suficiencia de las pensiones. Mientras que en 2014 el 80% de los hombres y el 87% de las mujeres mayores de 60 años recibían pensiones insuficientes, en 2023 estas cifras aumentaron o se mantuvieron estancadas.
«El sistema de pensiones en República Dominicana está desactualizado y es injusto. No está preparado para enfrentar el envejecimiento de la población», señaló Juan Méndez, experto en políticas sociales de la CEPAL.
Las Mujeres: Las Más Vulnerables
Las mujeres mayores de 60 años son las más afectadas por este sistema. Históricamente, han tenido menos acceso al mercado laboral formal, lo que se traduce en pensiones más bajas o, en muchos casos, la ausencia total de una pensión.
«Las mujeres han dedicado más años al cuidado del hogar y la familia, lo que ha limitado sus oportunidades de cotizar a un sistema de pensiones. Esto se refleja en que, incluso cuando reciben una pensión, esta es insuficiente para vivir con dignidad«, explicó María Álvarez, investigadora del INTEC.
Comparación Regional: República Dominicana en el Fondo de la Lista
El informe compara la situación de República Dominicana con otros países de Centroamérica y el Caribe, donde, aunque el porcentaje de adultos mayores con pensiones insuficientes es alto, en la mayoría de los casos ha mejorado en la última década. Sin embargo, en República Dominicana, este indicador se ha estancado o empeorado.
«Mientras otros países han logrado reducir la cantidad de adultos mayores con pensiones insuficientes, en República Dominicana el problema persiste o empeora. Esto es una señal de alarma para las autoridades», criticó Carlos Sánchez, analista económico de la PUCMM.
El Futuro: ¿Qué Pasará en 2050?
Si no se toman medidas urgentes, el envejecimiento demográfico agravará la crisis de pensiones. Para 2050, se estima que:
- El 25% de la población tendrá más de 60 años.
- La relación entre trabajadores activos y jubilados será de 2 a 1 (actualmente es de 4 a 1).
- El sistema de pensiones colapsará si no se reforman las cotizaciones y los montos.
«El envejecimiento demográfico no es una amenaza lejana, es una realidad que ya está aquí. Si no actuamos ahora, dentro de 20 años tendremos una generación de adultos mayores en la pobreza«, advirtió Abreu.
Propuestas para un Sistema de Pensiones Sostenible
El informe sugiere varias medidas para preparar al país para el envejecimiento demográfico:
- Reforma del Sistema de Pensiones:
- Aumentar las cotizaciones y ampliar la cobertura a trabajadores informales.
- Crear un fondo de pensiones no contributivas para adultos mayores en pobreza extrema.
- Políticas de Empleo para Adultos Mayores:
- Programas de reinserción laboral para personas mayores de 60 años.
- Incentivos para que las empresas contraten a adultos mayores.
- Servicios de Salud Accesibles:
- Ampliar la cobertura de seguro médico para adultos mayores.
- Programas de prevención de enfermedades crónicas.
- Vivienda y Transporte Adaptados:
- Subsidios para viviendas accesibles.
- Transporte público gratuito o subsidiado para adultos mayores.
«Necesitamos un cambio de paradigma. El envejecimiento no es un problema, es una oportunidad para crear una sociedad más justa e inclusiva», concluyó Méndez.