miércoles 19 de junio de 2024 11:33 pm

¿Cómo impacta el endeudamiento de los hogares en América Latina?

«Hay cosas que el dinero no puede comprar. Para todo lo demás, existe Mastercard», así promocionaba la multinacional de servicios financieros el uso de las tarjetas de crédito en un popular spot publicitario.

En efecto, ante situaciones de falta de liquidez, las tarjetas de crédito pueden ser un salvavidas. Sin embargo, con los productos crediticios, también existe el riesgo de perder el control sobre los gastos y caer en la espiral de la deuda.

De las deudas a la crisis

«A nivel global, se ha observado un aumento en el ritmo de endeudamiento. Para la gente de a pie, aumentó el costo de vida y los ingresos apenas crecieron. Por eso, para mantener el nivel de vida y de consumo, se ha incrementado el endeudamiento de los hogares y reducido el ahorro», explica a DW Bertin Acosta, del Observatorio Económico Latinoamericano (OBELA).

En un reciente artículo de 2023, los economistas Antonio Lemus y Carlos Pulgar señalan que el alto nivel de endeudamiento de los hogares podría afectar la estabilidad financiera a nivel mundial: «Si la deuda de los hogares representa una parte importante de su ingreso, ante un aumento en el desempleo, estos tenderían a incrementar el incumplimiento de sus compromisos financieros, pudiendo desencadenar una crisis financiera similar a la experimentada en 2008».

¿Cuál es el estado actual en América Latina?

Según Bertin Acosta, el nivel de endeudamiento de los hogares es muy bajo en la región: en proporción al PIB, la deuda en Argentina representa apenas cerca de un 5 por ciento; en México, un 16 por ciento y, en Brasil, un 34 por ciento.

Chile tiene los niveles más altos, con un 45 por ciento. Sin embargo, el experto del OBELA hace notar que esto es «mucho menor que el 74 por ciento promedio de las economías avanzadas o de los niveles superiores al 100 por ciento de países como Canadá, Dinamarca o Corea del Sur».

En América Latina, el acceso al crédito es bastante limitado y los bancos de la región ofrecen créditos a tasas de interés elevadas, dice Acosta, y agrega que esto explicaría el bajo nivel de endeudamiento.

El riesgo del sobreendeudamiento

«Podría pensarse que el endeudamiento en sí mismo es malo», señala, por su parte, Antonio Lemus, consultor sénior de la auditora internacional Deloitte.

«Pero este no es el caso», prosigue, «si es coherente con el nivel de ingresos de los hogares, ya que en economías de altos ingresos los hogares tienen un mayor acceso a productos financieros, en comparación con hogares en economías de ingresos medios y bajos».

Lo riesgoso, explica Lemus en entrevista con DW, es que los hogares estén sobreendeudados, o sea que su nivel de endeudamiento exceda sus capacidades de pago.

Chile: los hogares más endeudados

El experto ha analizado en profundidad el caso chileno, donde más de un cuarto de los hogares estarían sobreendeudados, sobre todo a corto plazo. Este fenómeno, asegura, afecta principalmente a los segmentos de menores ingresos.

«El crédito hipotecario es quizás el factor más importante de endeudamiento de los hogares, básicamente por la magnitud de su monto en proporción a los ingresos, pero estaría motivado por la posibilidad de acceder a la vivienda propia. Entonces sería un endeudamiento positivo», dice Lemus.

Asimismo, está el crédito de consumo, básicamente destinado a la compra de automóviles y artículos electrónicos, entre otros.

«Este tipo de crédito también es sano si se lo toma con discreción. El problema viene cuando los hogares hacen uso del crédito de consumo sistemáticamente, ya que su nivel de gastos (nivel de vida) excede sus ingresos. Esto sería sobreendeudamiento», agrega el analista sénior de Deloitte.

Experto: los niveles no son alarmantes

Si bien el experto no conoce en detalle la situación de Latinoamérica, cree que las conclusiones de su estudio para Chile se aplican de manera similar a otras economías de la región, donde parte importante de los hogares de bajos ingresos tendría sobreendeudamiento de corto plazo.

Por su parte, Bertin Acosta opina que, en comparación con el resto del mundo, el relativamente bajo nivel de deuda de los hogares en América Latina no es motivo de preocupación.

(ers)

Autor: Viola Traeder

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