Una adolescente de 15 años, originaria de Virginia, se escapó de casa, llevándose consigo su Nintendo Switch, para verse con un hombre que tenía malas intenciones con ella.

Puede que los padres de familia consideren a las consolas un verdadero enemigo cuando se habla de educar y disciplinar a sus hijos, ya que los niños y adolescentes pueden pasar varias horas del día jugando videojuegos.

Lo que sí es que nadie se imaginaría que una consola no solo serviría para entretener, sino también para encontrar a una adolescente desaparecida.

Eso fue lo que ocurrió con una joven de 15 años, originaria del estado de Virginia, la cual contactó a un hombre por internet, mismo que la convenció dejar su casa para irse con él.

Luego de que sus padres reportaron su desaparición, la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) la pudo localizar poco tiempo después de que hiciera uso de su Nintendo Switch.

Según informan medios locales, la menor de edad abordó un autobús para dirigirse a un complejo de departamentos en Tolleson, Arizona, en donde ya la esperaba un hombre identificado como Ethan Roberts, de 28 años, cuyas intenciones con la chica no eran buenas, ya que la obligó a participar en una sesión de pornografía infantil.

Surante 11 días, la familia de la adolescente la estuvo buscando, sin obtener datos de su paradero; de hecho, pegaron carteles y recurrieron a distintas organizaciones, como Hear Their Voices, que ayuda a niños desaparecidos y explotados, víctimas de violencia doméstica y personas sin hogar, para tratar de localizarla, sin que obtuvieran algún dato que les ayudara a dar con ella.

Pero las buenas noticias llegaron cuando la niña se conectó a internet mediante su Nintendo Switch para ver videos y descargar un juego y así pudieron rastrearla, ya que la consola tiene una función que permite avisar a los amigos cada vez que el usuario se conecta, con la intención de promover algún juego en grupo de forma remota.

Uno de sus amigos vio que apareció su nombre con actividad reciente y alertó a las autoridades. De inmediato, el FBI obtuvo la dirección IP del Nintendo Switch que los llevó hasta el departamento del secuestrador.

La chica regresó con su familia en Virginia para recuperarse de la terrible experiencia, mientras que Roberts fue acusado de cargos de pornografía infantil y secuestrar a un menor con la intención de participar en una actividad sexual delictiva. El hombre cooperó con la fiscalía y fue sentenciado a 30 años de prisión.

Por  Montserrat Arqué

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