miércoles 24 de julio de 2024 11:04 am

El logro podría ayudar también a detectar insectos en riesgo de desaparición.

Los intentos por devolver a la vida especies extintas están en boga. No son pocos los que han fantaseado, sobre todo en el ámbito de la ficción, con «resucitar» a los dinosaurios. Y aunque se trata de algo que por suerte no está en los planes de la ciencia, otras iniciativas más recientes sí que aspiran a hacerlo con animales como el mamut lanudo, desaparecido desde hace milenios, o el dodo, desde el siglo XVII.

Sin embargo, en la práctica es complicado. En ninguno de los dos casos se dispone del ADN completo de ambas razas, a lo que se suma el impacto ecológico que esto podría causar. Un dilema que, por el contrario, no aprecia un equipo de investigadores del Instituto de Biología Evolutiva (IBE-CSIC-UPF) y del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona tras haber recuperado «por primera vez» el genoma de un insecto extinto, la mariposa Xerces Blue.

Su hallazgo, dicen, no solo lo convierte en una «excelente candidata a la desextinción», sino que, además, los patrones genéticos encontrados podrían servir para identificar otros insectos en riesgo de desaparecer.

La mariposa Xerces Blue (Glaucopsyche xerces) era originaria de las dunas costeras de San Francisco (Estados Unidos), pero con el crecimiento de la ciudad se destruyó gran parte de su hábitat y su población quedó relegada al Parque Nacional del Golden Gate, informó este martes el CSIC en un comunicado.

Los últimos especímenes fueron hallados en 1941 por el entomólogo William Harry Lange y se considera la primera especie de insecto extinguida en tiempos históricos.

Ahora, sin embargo, los investigadores han logrado secuenciar el genoma de cuatro de estas mariposas y el de siete ejemplares de la especie Silvery Blue, de entre 80 y 100 años, procedentes del Instituto Smithsoniano de Washington.

Declive demográfico

Los resultados de la investigación indican que la Xerces Blue experimentó un gran declive demográfico durante decenas de miles de años, probablemente causado por cambios en los factores climáticos que no afectaron, por el contrario, a la Silvery Blue.

Icono de la extinción de insectos en todo el mundo, los autores resaltan que su genoma podría ayudar a prevenir la extinción de otros insectos en peligro, cuyos fuertes declives demográficos no resultan del todo evidentes. «Detectar especies de mamíferos en peligro de extinción es más fácil, porque en muchos casos es posible contar los individuos», explica el investigador y colíder de esta investigación, Roger Vila.

En cuanto a las razones que la convierten en una seria aspirante a la desextinción, el investigador y colíder de la investigación Carles Lalueza-Fox afirma que «se trata de un insecto que desapareció hace relativamente poco, por lo que se reduce el impacto ecológico de su reaparición, y no implica riesgo de plagas o sobrecrecimiento por el tiempo limitado de aparición de los adultos (entre marzo y abril) y por su especialización ecológica». «Esperamos que disponer de su genoma completo pueda ayudar a su desextinción en iniciativas futuras», subraya.

eldebate.com

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