Jonathan Diller, oficial de la policía de Nueva York que murió baleado a los 31 años durante una simple parada de tráfico en Queens, fue promovido a Detective antes de ser sepultado hoy en Long Island. Su familia ha recibido más de $2 millones de dólares en diversas donaciones y el monto sigue subiendo.

Jonathan Diller, oficial de la policía de Nueva York que murió baleado a los 31 años durante una simple parada de tráfico en Queens, fue promovido a Detective hoy Sábado Santo durante su funeral en Massapequa, Long Island.

En paralelo su familia ha recibido más de $2 millones de dólares en diversas donaciones y el monto sigue subiendo. El dinero ha sido aportado por organizaciones e individuos, incluyendo una página en GoFundMe que al momento supera los $832,000. Además “The Tunnel to Towers Foundation”, iniciada por la familia del bombero Stephen Siller caído en 9/11, prometió cubrir la hipoteca de la casa de Diller en Massapequa Park.

“Mi esposo murió como un héroe, pero también vivió como tal”, dijo hoy en la ceremonia fúnebre la viuda Stephanie Diller, citada por New York Post. El funeral puede verse en este enlace de ABC News.

Antes de ser sepultado, Diller recibió el ascenso en la iglesia católica “Saint Rose of Lima” en Massapequa. El comisionado policial Edward Cabán y el alcalde Eric Adams -ex NYPD-, entre otros, honraron al oficial caído frente a su familia, incluyendo su bebé Ryan de un año, ahora huérfano de padre y cuyo cumpleaños es hoy.

Mi esposo murió como un héroe, pero también vivió como tal”.

Por el tiroteo de la tarde de lunes fueron detenidos dos sospechosos, ambos con amplios antecedentes policiales: el supuesto pistolero Guy Rivera (34) y Lindy Jones (41), quien estaba al volante del auto que se estacionó ilegalmente en una parada de autobús cerca de la comisaría del Distrito 101, falta que provocó que Diller se acercara a ellos.

Rivera, quien tenía un historial de 21 arrestos, resultó herido de bala por el colega de Diller y según NYPD estaba en posesión de dos armas al ser detenido. Salió de prisión en 2021 después de cumplir casi cinco años por venta criminal de una sustancia controlada, según los registros del Departamento Correccional. Antes había estado preso por agresión en 2011 y salió en libertad en 2014.

Jones, quien resultó ileso el lunes, había sido acusado de posesión de armas en abril de 2023 y antes cumplió más de nueve años de prisión por intento de homicidio y robo, hasta recuperar su libertad en 2012.

La muerte de Diller reavivó las críticas al sistema judicial de Nueva York y al parecer por esa razón a la gobernadora demócrata Kathy Hochul se le pidió ayer retirarse cuando acudió al funeral en Long Island. En cambio el jueves el polémico ex mandatario republicano Donald Trump sí fue bien recibido.

Desde el miércoles la Asociación Benevolente de Sargentos (SBA) de NYPD -el 2do sindicato policial más grande de NYC y el 5to a nivel nacional- había advertido que los políticos con discursos “anti policías” deberían mantenerse alejados de los actos funerales y de sepelio de Diller.

“Son tan moralmente responsables de la muerte del oficial Diller como el criminal de carrera que apretó el gatillo”, dijo la SBA en una mordaz carta, refiriéndose al ex convicto Rivera.

La reforma penal estatal activada en 2020 ha sido desde entonces vinculada con la impunidad y el auge del crimen, según líderes de NYPD y otros críticos.

Todos los cargos son meras acusaciones y se presume que las personas procesadas son inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad en un tribunal.

El Diario

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