Desde hoy y durante un proceso que durará un año, Google cambia su mercado de extensiones con los bloqueadores de anuncios como gran incógnita.

A partir de hoy, 3 de junio, Google está empezando a deshabilitar gradualmente en Chrome las extensiones desarrolladas con Manifest v2, el framework que ha usado la gran mayoría de extensiones hasta ahora y desde 2012.

En su lugar, las extensiones deben migrar a Manifest v3, el nuevo estándar que Google promociona como más seguro y eficiente, pero que puede limitar la efectividad de los bloqueadores de anuncios. Es un cambio polémico que llega tras varios retrasos y que culminará a principios de 2025.

Por qué importa. Chrome es el navegador de dos tercios de las personas que se conectan a Internet. Tanto en móvil como en escritorio. Google argumenta que la transición a Manifest v3 es necesaria para mejorar la seguridad, la privacidad y el rendimiento de las extensiones.

Los críticos lo perciben como una forma de debilitar a los bloqueadores de anuncios, de quienes depende el modelo de negocio de Google, que al fin y al cabo es una gran agencia publicitaria con servicios fantásticos sobre los que colocar anuncios.

La consecuencia. Este cambio ha obligado y obligará a reescribir muchas extensiones. Puede dejar obsoletas a las que no se adapten, afectando a millones de usuarios. Al fin y al cabo las extensiones son uno de los grandes reclamos de Chrome.

Los cambios clave. Según lo anunciado por Google:

Manifest v3 elimina la API webRequest, que permitía a las extensiones interceptar y modificar peticiones de red.

En su lugar usa declarativeNetRequest, más limitada.

Restringe el código alojado en remoto y los scripts de usuario, obligando a incluir todo en la propia extensión.

Cambia el modelo de permisos para que las extensiones solo se activen en pestañas específicas, en vez de en todo el navegador.

Limita el acceso de las extensiones a APIs sensibles como la geolocalización (si la web visitada no tiene el permiso específico).

El calendario. Las fechas de los cambios:

El 3 de junio empieza el despliegue en Chrome Beta, Dev y Canary. Las extensiones v2 mostrarán el aviso de falta de soporte.

Próximos meses: se irán desactivando las extensiones v2 en esas versiones. Los usuarios podrán reactivarlas, pero solo temporalmente.

Principios de 2025: Manifest v2 dejará de funcionar en Chrome estable y las empresas tendrán una prórroga hasta junio.

El estado de la migración. Google ha dicho que el 85% de las extensiones que reciben un mantenimiento activo ya se han actualizado a v3. Eso incluye a varios bloqueadores como AdBlock, uBlock Origin y Adguard. Otras más pequeñas o sin mantenimiento pueden desaparecer.

La controversia. Los desarrolladores de bloqueadores como uBlock Origin criticaron que v3 limitaba su capacidad de filtrado, ya que restringe el número de reglas dinámicas.

Google aumentó ese límite hasta 330.000 reglas estáticas y 30.000 dinámicas como respuesta a esas quejas. Hay quien teme que siga siendo insuficiente para los bloqueadores más avanzados y personalizables.

¿Motivaciones ocultas? Existe la sospecha de que, más allá de los argumentos de seguridad y rendimiento, Google busca debilitar a los bloqueadores de anuncios, ya que perjudican sus ingresos publicitarias. La empresa lo ha negado y defiende que simplemente busca un equilibrio entre potencia y protección.

Manifest v3 supone una gran transición para las extensiones de Chrome, con implicaciones que van más allá de lo técnico, pero la polémica va a continuar en los próximos meses en torno a su efectividad y a las motivaciones reales tras este cambio. El futuro de las extensiones de Chrome, sobre todo para los usuarios más exigentes, pende de este manifest.

Javier Lacort

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *