La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido un llamado urgente a los países europeos para que incorporen la preparación para el calor extremo en sus planes sanitarios anuales, y no solo como una medida temporal durante el verano. Esta advertencia surge tras el fallecimiento de casi 10,000 personas en solo cinco países europeos por causas relacionadas con las altas temperaturas, una situación que podría repetirse si no se actúa con rapidez, especialmente porque Europa se calienta al doble de velocidad que el promedio global.
Nueva guía de la OMS para enfrentar el calor
Junto a este llamado a la acción, la oficina europea de la OMS ha publicado una guía con recomendaciones para actualizar los planes nacionales frente al calor extremo. La principal innovación es que propone integrar el riesgo por calor en el funcionamiento cotidiano de los sistemas de salud, en lugar de activar respuestas solo cuando se declaran alertas por altas temperaturas.
Recomendaciones clave
La guía de la OMS incluye medidas concretas para mejorar la preparación:
🔹 Adaptar hospitales y centros de salud para que resistan temperaturas extremas.
🔹 Crear espacios refrigerados accesibles para la población.
🔹 Asegurar el acceso a agua en todas las instalaciones sanitarias.
🔹 Capacitar al personal médico para identificar tempranamente golpes de calor y otras afecciones relacionadas.
🔹 Desarrollar protocolos específicos para proteger a los grupos más vulnerables (ancianos, niños, personas con enfermedades crónicas).
🔹 Establecer una coordinación automática entre sanidad, municipios y servicios meteorológicos.
🔹 Implementar campañas de comunicación y sistemas de alerta temprana para concienciar a la población y fomentar la participación ciudadana en la protección de los grupos de riesgo.
Un problema que ya no es estacional
La OMS subraya que las olas de calor ya no son un fenómeno estacional, sino un problema recurrente y en aumento debido al cambio climático. Por ello, la preparación continua es esencial para evitar muertes prevenibles y proteger la salud pública en un contexto de calentamiento global acelerado.