El 18 de septiembre de 2025, un tiroteo en una granja de Pensilvania dejó tres policías muertos y dos heridos, en lo que las autoridades describen como una emboscada premeditada por parte de Matthew James Ruth (24 años), un hombre con un historial de violencia doméstica y múltiples denuncias por acoso.
El historial de violencia de Matthew James Ruth
Ruth había sido denunciado en varias ocasiones por su expareja, quien lo acusaba de acoso y amenazas. Según registros policiales, la mujer había instalado un sistema de vigilancia en su propiedad tras encontrar su camioneta incendiada, un acto que atribuyó a Ruth.
«Él tenía un patrón de comportamiento violento. Ya había quemado mi camioneta y me seguía a todas partes», declaró la expareja de Ruth en una entrevista con las autoridades.
Las cámaras de seguridad capturaron a Ruth merodeando cerca de la granja el día antes del tiroteo, utilizando una mira telescópica para observar los movimientos de su expareja.
Las fallas del sistema que permitieron el ataque
A pesar de las múltiples denuncias por violencia doméstica, Ruth no tenía restricciones para adquirir armas de fuego. Según el fiscal de distrito del condado de York, Tim Barker, el atacante compró legalmente el rifle AR-15 que utilizó en la emboscada.
«El sistema falló. Ruth tenía un historial de violencia, pero pudo comprar un arma sin problemas», criticó Barker.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) ahora investiga si hubo negligencia en el proceso de verificación de antecedentes que permitió a Ruth adquirir el arma.
«Necesitamos revisar las leyes para evitar que personas con antecedentes de violencia doméstica accedan a armas de fuego», declaró un portavoz del FBI.
La emboscada y la respuesta policial
El 18 de septiembre, seis oficiales de la policía estatal registraron la propiedad de la expareja de Ruth tras recibir un llamado por una posible intrusión. Al percatarse de que la puerta principal estaba abierta (aunque los ocupantes la habían cerrado con llave), cuatro agentes ingresaron a la casa con chalecos antibalas.
«Ruth estaba esperándolos. Abrió fuego con su AR-15 desde una posición ocultada, impactando a los oficiales con disparos precisos«, relató Barker.
Tres agentes murieron en el acto, mientras que un cuarto quedó gravemente herido. El tiroteo continuó en el exterior, donde Ruth hirió a otro policía antes de ser abatido por los refuerzos.
Las consecuencias y el duelo
El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, declaró que este fue «un día oscuro para el estado» y ordenó que las banderas ondularan a media asta en honor a los agentes caídos.
«Estos oficiales dieron sus vidas protegiendo a otros. Su sacrificio no será olvidado», afirmó Shapiro.
Mientras tanto, la policía estatal y el FBI continúan investigando si hubo fallas en los protocolos que permitieron a Ruth planear y ejecutar el ataque.
«Este incidente debió haberse evitado. Si las leyes hubieran sido más estrictas, esos agentes seguirían vivos», declaró un agente de la policía estatal.