Mientras unos 1,500 locales abiertos en los cinco condados siguen comercializando el cannabis de manera ilegal, otros que se preparaban para abrir, con permiso en mano, están frenados debido a una demanda de veteranos que buscan entrar al negocio como grupo prioritario, al tiempo que el Concejo Municipal aprobó ley para frenar proliferación de dispensarios sin licencia.

Como si se tratara de un nuevo sello dentro del paisaje urbano de Nueva York, desde el año pasado, tras la aprobación del uso de marihuana con fines recreativos en todo el estado, los neoyorquinos han sido testigos de la apertura de por lo menos 1,500 locales en los cinco condados, en los que se vende cannabis de manera abierta y pública.

Y en un hecho que muchos no terminan de comprender, a pesar de que las propias autoridades han venido declarándole la guerra a estos lugares ilegales, pues más del 99% operan sin la licencia requerida, ofreciendo productos prohibidos, nocivos y hasta peligrosos para la salud de quienes los consumen, esos sitios siguen abiertos, no de manera clandestina sino con sus puertas de par en par..

Irónicamente, al otro lado de la cancha, se encuentran comerciantes como Jeremy Rivera, quien luego de un larguísimo y extenuante proceso para ingresar de manera legal al negocio de la venta de cannabis, y una costosa inversión, finalmente en abril pasado obtuvo su licencia para abrir el primer local autorizado en el vecindario de Astoria, en Queens, que se sumaría a los apenas 9 que funcionan en toda la ciudad con todas las de la ley. Aunque el latino estaba ultimando todos los detalles para inaugurar con bombos y platillos este martes 15 de agosto la tienda Terp Bros, en la Avenida Ditmars y calle 36, se le aguó la fiesta. Otros 233 negocios que han recibido licencia en la Gran Manzana, siguen sin abrir.

La semana pasada, el juez de la Corte Suprema del Estado, Kevin Bryant, otorgó una orden judicial que detuvo temporalmente la entrega de licencias de venta legal de cannabis, al igual que la apertura de nuevas tiendas como la de Rivera, mientras revisa los argumentos de una demanda interpuesta por veteranos militares, quienes exigen también ser considerados como grupo prioritario, al igual que personas afectadas por el sistema de justicia, en la primera fase de otorgamiento de permisos para abrir dispensarios de marihuana.

En la ley de uso de cannabis, aprobada en el 2021 por la Legislatura estatal, se ordena que los primeros en ser considerados para abrir negocios de venta de cannabis sean los neoyorquinos que se vieron afectados de manera negativa y desigual por la justicia, bajo el programa de Dispensarios minoristas de uso condicional para adultos (CAURD), lo que ha avanzado a paso de tortuga, según solicitantes de los permisos, dejando a muchos propietarios de negocios con licencias otorgadas y de cultivo, luchando por mantenerse a flote.

Es frustrante ver como uno ve muchas tiendas ilegales de cannabis abiertas en cualquier área y comunidad a la que uno vaya en Nueva York, mientras que sitios como el mío, el primer dispensario legal para que nuestra comunidad de Astoria tenga una alternativa segura contra las tiendas ilegales, ahora no podrá abrir por la orden del juez, lo que nos atrasa todo”, aseguró el comerciante. “Pensábamos abrir mañana, pero obviamente no va a ocurrir. Sin embargo estaremos atento a todo lo que pase porque tenemos fe de que habrá pronto una resolución positiva. Es un juego de esperar, pero si no pasa pronto, gente como yo, que hemos invertido cientos de miles de dólares en nuestras tiendas, trabajo y ganas para poder proveer a la comunidad una fuente segura de cannabis, vamos a estar en problemas”.

El propietario del dispensario Terp Bros, también mencionó que las diligencias para obtener los permisos por parte de la OCM (Oficina para el Manejo de Cannabis del Estado de Nueva York) son lentas, y pidió que se agilicen en pro no solo de los negocios que están a la espera de abrir sino también para garantizar que las comunidades estén seguras comprando marihuana en sitios autorizados y no arriesgándose a consumir productos ilegales y peligrosos que los comercios abiertos sin autorización están ofreciendo.

“Ha sido un camino largo para los solicitantes para que podamos ver esto hecho realidad, pero la oficina de Cannabis debe acelerar el proceso y garantizar que podamos abrir rápido. Necesitamos abrir rápido. Sabemos que no tenemos control sobre eso, pero esperamos que entiendan que están dañando a pequeños negocios como el mío que pretendemos dar seguridad a quienes compran cannabis”, dijo el hispano.

“Hay muchísimos dispensarios ilegales poniendo en riesgo a nuestra gente. Vemos todo el tiempo gente con sobredosis de fentanilo, muchachos consumiendo productos peligrosos, con muchos aditivos y cosas dentro del cannabis que los está enfermando, y todo lo que queremos es proveer una manera segura para que nuestra gente no se enferme ni se ponga en riesgo”, agregó Rivera, quien pese a poder llegar a tener el agua hasta el cuello en obligaciones como renta, servicios y pagos pendientes si no abre pronto, se mantiene en que no comenzará sus ventas hasta que tenga la luz verde, porque no quiere sumarse a las tiendas ilegales.

No voy a abrir hasta que sea un dispensario legal, porque me he manifestado fuertemente contra las tiendas ilegales, entonces no tendría sentido hacer lo contrario. Queremos hacer todo bien, de la manera correcta y nos hemos asegurado de hacerlo así, pero ahora estamos en las manos del juez y de la OCM. Estamos en el limbo, esto que están haciendo hiere a los negocios que intentan florecer la ecomnomía en las comunidades, pero quiero mantenerme positivo”, recalcó Rivera.

Y apoyando el clamor de los negociantes afectados, líderes políticos como la asambleísta Amanda Séptimo, se montaron al mismo barco y exigieron acciones prontas por parte de la Administración estatal a fin de que no se sigan poniendo obstáculos en el camino que frenen los esfuerzos que decenas de negocios que desean participar en la industria del comercio de marihuana están adelantando.

La política del condado de El Bronx, pidió a la Gobernadora Kathy Hochul que se siga manteniendo como prioridad entregar licencias iniciales a los neoyorquinos impactados por la justicia y exigió que se mantenga la apertura de locales de venta de cannabis con licencia CAURD, al tiempo que hizo un llamado a la OCM para que acelere los procesos.

“Este intento de convertir a las personas involucradas en la justicia en la base del mercado de canabis de Nueva York ha tardado en implementarse, lo que ha dejado a muchos de los propietarios de negocios a los que se les otorgó licencias de dispensario y cultivo luchando por mantenerse a flote”, dijo la oficina de la Asambleísta en un comunicado.

Tras escuchar las quejas por el congelamiento temporal de las licencias y la apertura de nuevas tiendas, por lo menos hasta la próxima semana cuando el juez Bryant citó a una nueva audiencia sobre el caso que llegó a la corte, lo que está impactado a negocios a punto a de abrir sus puertas como el de Rivera, la Oficina de Gestión de Canabis (OCM) advirtió que no puede hacer comentarios sobre litigios pendientes, pero aseguró que está en constante comunicación con los comerciantes.

“La Oficina de Gestión de Canabis (OCM) se está comunicando activamente con los solicitantes de CAURD y los licenciatarios aprobados provisionalmente para informarles sobre el impacto de la Orden del Tribunal en las operaciones de OCM”, dijo Trivette Knowles, quien confirmó que actualmente en Nueva York tan solo hay 23 dispensarios abiertos con licencia, al tiempo que se han emitido 463 licencias CAURD, de las cuales 233 están en la Gran Manzana.

Jason Gough, vocero de la Gobernadora Hochul, insistió en que la Administración estatal sigue comprometida en impulsar el mercado legal de marihuana recreactiva bajo principios de equidad y seguridad.

“El Estado de Nueva York está estableciendo el mercado de cannabis para adultos más equitativo de la nación que no solo ofrece a los consumidores productos de alta calidad, cultivados, procesados y probados en Nueva York, sino que también aborda los errores del pasado”, dijo el funcionario, insistiendo en que Nueva York le ha declarado la guerra a las tiendas ilegales que violan las leyes, ponen en riesgo la salud pública y socavan el mercado legal de cannabis. “Desde establecer nuevos caminos para que los cultivadores lleven sus productos a los consumidores hasta brindar apoyo intensivo e individual a los licenciatarios que abren negocios, la Gobernadora Hochul se compromete a expandir y construir un mercado de cannabis próspero en Nueva York”.

De acuerdo a la Oficina del Sheriff que ha conducido cientos de operativos contra tiendas ilegales de marihuana, en Nueva York habría más de 1,500 locales sin licencia. Foto: Edwin Martinez

Y aunque el mensaje de las autoridades neoyorquinas a los dispensarios ilegales de marihuana, que incluso pudieran superar hoy los 2,500 locales, es que “si venden canabis ilegal en Nueva York, los atraparán y los detendrán”, vecinos y transeúntes de la Gran Manzana siguen viendo sitios sin licencia operando, como si fueran legales a puertas abiertas.

La Oficina del Sheriff ha librado una dura ofensiva desde el año pasado, de la mano de varias agencias, realizando más de 400 inspecciones, buena parte de ellas este 2023, consfiscando millones de dólares en artículos ilegales y marihuana sin autorización de venta, pero los sitios pueden ser sellados y horas después volver a abrir.

Y en su afán para que se ponga fin al “jueguito” de los locales ilegales y la comercialización de marihuana sea realmente como lo ordena la ley, de manera segura con tiendas licenciadas, la Gran Manzana acaba de dar pasos grandes para frenar los comercios sin permiso.

El Concejo Municipal de la Ciudad de Nueva York anunció la implementación de una nueva ley, promovida por la concejal Lynn Schulman, que busca frenar la proliferación de las tiendas ilegales, responsabilizando a los propietarios de locales por rentar sus espacios a tiendas sin licencia.

La nueva normativa, prohíbe a los dueños de espacios comerciales arrendar a vendedores sin licencia de marihuana o productos de tabaco, e impone multas de hasta $10,000 por infracciones.

“Mi legislación recientemente promulgada ayudará a cerrar las tiendas ilegales de cannabis y tabaco que han proliferado en nuestra ciudad y creado riesgos para la salud y la seguridad públicas en nuestras comunidades”, dijo la concejal Schulman, presidenta del Comité de Salud del Concejo. “Esta legislación cambia las reglas del juego y agrega otra herramienta a la caja de herramientas de cumplimiento contra estos negocios dañinos”.

La ley advierte que las agencias que realizan inspecciones de venta de marihuana o tabaco sin licencia pueden proporcionar un aviso por escrito al dueño de la propiedad solicitándole que se asegure de que cese dicha actividad, lo que sirve como base de la violación de contrato, y si no se pone freno, cualquier infracción posterior, impondrá multas de $5,000 al principio y una multa de $10,000 por cada violación subsiguiente al dueño de la propiedad.

“El inicio de un procedimiento de desalojo se considerará una defensa afirmativa para un arrendador. La ley también requiere la presentación de informes trimestrales al Alcalde y al Concejo un informe trimestral sobre la aplicación de la ley relacionada con vendedores ilícitos de cannabis o productos de tabaco sin licencia”, advierte la normativa, que habla de hasta 8,000 tiendas de venta de cigarros y marihuana ilegales.

La concejal latina Carlina Rivera advirtió que cuando Nueva York finalmente legalizó la marihuana recreativa en 2021, representó un logro histórico para las comunidades que han sido criminalizadas injusta y desproporcionadamente por el consumo de cannabis, por lo que urge apoyar a los comerciantes legales y a las comunidades.

“Debemos apoyar a los proveedores legales que operan dentro de un marco que protege la salud y la seguridad públicas, y que están genuinamente comprometidos con la equidad y la justicia en su modelo comercial”, dijo la legisladora municipal. “Para ayudar a evitar que los vendedores sin licencia socaven el mercado legal, el Concejo Municipal aprobó recientemente una legislación patrocinada por el concejal Schulman para aumentar la responsabilidad y evitar que los propietarios alquilen a sabiendas a empresas que venden cannabis o productos de tabaco sin licencia”.

El Comisionado del NYPD, Edward Cabán, advirtió que las tiendas de humo que operan ilegalmente representan riesgos significativos para la salud y la seguridad pública, al tiempo que
desestabilizan un interés comercial legítimo y emergente y advirtió que la Uniformada seguirá frenando operaciones ilegales.

“La policía de Nueva York continuará utilizando todos los recursos disponibles para proteger a los neoyorquinos y garantizar que la venta y distribución segura de cannabis legal en la ciudad de Nueva York se realice dentro de los parámetros de una industria autorizada, regulada y estandarizada”, dijo el Comisionado.

Por  Edwin Martínez

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